CRITICAS CDS

Artista: Kenny Wayne Shepherd
Disco: 10 Days Out, (Blues from the Backroads)
Sello: Reprise
Edición: 23 de Enero de 2007

KENNY WAYNE SHEPHERD - 10 DAYS OUT (BLUES FROM THE BACKROADS)

Por Martín Sassone (Periodista)

Kenny Wayne Shepherd llegó a la cima muy rápidamente, apoyado en un virtuosismo poco común para un guitarrista blanco. Poco antes de cumplir los 30 años y con cuatro álbumes editados decidió, junto a su padre, que era tiempo de mirar hacia atrás y salir a la ruta en busca de sus raíces, esas que comenzaron a crecer a principios del siglo pasado en el sur profundo y fangoso, donde los esclavos cantaban sus pesares. "10 days out, blues from the backroads" es el resultado de esa experiencia en la que dos generaciones se cruzan: la de aquellos que padecieron la segregación y la de quienes quieren mantener el espíritu vivo. Es por eso que en este disco, y en el DVD que retrata la gira, está resumida la historia del blues, contada por algunos de sus protagonistas con canciones y anécdotas sobre Muddy Waters, Howlin' Wolf, Robert Johnson y Leadbelly.

Para salir a la ruta, KWS eligió a la mejor sesión rítmica, esa que componen los Double Trouble Chris Layton y Tommy Shannon. Los tres participaron de míticas sesiones con músicos de la talla de B.B. King, Clarence "Gatemouth" Brown, Jerry "Boggie" McCain, Hubert Sumlin, David "Honeyboy" Edwards, Bryan Lee, Pinetop Perkins y Bob Margolin. Pero también tocaron con ilustres desconocidos con más de 70 años en el blues como Etta Baker, Cootie Stark, Henry Townsend y Neal Pattman. Blues acústico y eléctrico. Boogie y Down home blues. Spoonful, Born in Louisiana, The trhill is gone y Little red rooster son algunos de los temas que integran la lista de tracks que desborda canciones cargadas de sentimiento.

La película, dirigida por Noble Jones, no sólo capta las zapadas entre KWS y los "próceres", sino que también se detiene en pequeñas imágenes de la vida a través del blues: la ruta, un cuadro, la tapa de un viejo disco, una armónica, una vieja cocina o dos perros jugando. Pero lo más interesante son los escenarios donde KWS tocó con cada uno de los músicos en aquellos diez días de junio de 2004. Así aparece Bryan Lee con su Gibson Flyin-V en un bar de Bourbon Street, en Nueva Orleáns; B.B. King en un juke joint de Indianola, Mississippi, su ciudad natal por la que pasa una vez al año; Etta Baker en su casa de Carolina del Norte; Buddy Flett tocando frente a la tumba de Leadbelly, en Louisiana; y las bandas de Muddy Waters y Howlin' Wolf en una iglesia de Salina, Kansas, con un público enfervorizado. Puro blues, en lo que tal vez sea el mejor disco del año. Cuando el álbum se editó en enero 2007, "Gatemouth" Brown, "Wild Child" Butler, Etta Baker, Cootie Stark y Neal Pattman ya habían muerto y así, en este proyecto, dejan su último legado: interpretaciones sentidas y memorables. Al final de la película KWS resume su experiencia: "Musicalmente hicimos un disco que documenta la historia". Y así es.


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