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Cristina Aguayo "a capella" o acompañándose
en guitarra con humildad, profundo sentimiento y absoluta compenetración
del espíritu de los blues, negro spirituals y gospels que
cimentaron su reconocido prestigio en un género donde,
además de excelentes condiciones vocales, se necesita gran
voluntad y autentico fervor en la interpretación. Investigadora
incansable del repertorio negro, que la llevó a estudiar
en detalle las raíces y el desarrollo de esa música
cuyos diferentes ritmos la atrajeron desde niña, conoció
a través de su visita a los EE UU de Norteamérica,
los motivos folklóricos de esa mágica amalgama donde
surgen en profundidad los dilemas de una raza marginada, desprotegida
y victima de toda clase de injusticias y humillaciones. Ese caudal
de conocimiento y su llamativa y cautivante identificación,
surge entonces naturalmente de la voz profunda, prodiga en matices
emotivos de esta figura que ha dedicado con verdadera pasión
sus condiciones al servicio de un objetivo difícil pero
capaz de significarle una merecida distinción Ha dedicado
a lo largo de su trayectoria, con verdadera pasión, sus
condiciones al servicio de esta música. Su deseo por seguir
testimoniándola, provocó que se dedicara a la enseñanza
y a generar grupos vocales tales como Las Blancablues y Las Cinco
Blancas entre otros, teniendo un absoluto dominio en la materia
y con ese profesionalismo que siempre nos permite apreciar algo
mas en su incansable labor.
Según sus propias palabras fué la voz de Nina Simone
que puso la "llama de la negritud" en ella cuando la
escuchó por primera vez a los cinco años y desde
que oyó a Louis Armstrong a los ocho, no paró de
asimilar la cultura afroamericana. Comenzó a estudiar música
a los once años en Nueva York y siguió su derrotero
en busca de las raices del blues recorriendo los estados del sur
de los Estados Unidos, estudiando la cultura negra y más
tarde viajó al Africa viviendo allí durante dos
años.
En la década del '70 comienza una carrera musical en
Argentina que continúa con intermitencia hasta el día
de la fecha. Su vocación por la docencia le lleva a dedicarle
gran parte de su tiempo a transmitir su conocimiento y a la formación
de grupos vocales entre los que se encuentran Las Blancablus y
Las Cinco Blancas.
En 1971 inicia su carrera discográfica con "Misa de
los Jóvenes" (Misa en tiempo Soul en Castellano).
En el '76 realiza recitales en Alemania Federal: Bonn, Frankfurt,
Dusseldorf, Heildelberg y en París, Francia. En el '77
en Londres y en Africa. En 1979 ingresa como cantante en la Fénix
Jazz Band y hasta 1982. Con la Fenix grabaría tres discos.
En 1991 edita su primer trabajo solista "Desafío"
bajo el sello Redondel. En 1994 participa del disco grabado en
el Samovar de Rasputin " Blues en Vivo" editado bajo
sello del Cielito Record
En 1995 participa en la grabación del disco de Jorge Pinchevski
y su voz tambien se encuentra en el disco de Miguel Botafogo "Botafogo
y Amigos Vol 2" (2003)
En 1987 comienza con su tarea docente que continúa hasta
el momento. Su voz y su guitarra ha estado presente en numerosos
festivales de Jazz y Jlues, programas radiales y de tv. Hoy por
hoy son escasas sus apariciones sobre los escenarios y aquellos
que la hemos visto cantar en vivo como en aquel Festival de Blues
en 1998 en el Teatro Broadway, hemos guardado un recuerdo imborrable
de su increible voz y. Dejemos que otros hablen de ella
... Yo igual tenía en la cabeza como una imagen, la de
un hombre y su guitarra, sólo eso. Un día, en el
Ciclo Jazzología. en el San Martín, me topé
con un concierto de Cristina Aguayo y cuando entro con el show
ya empezado, lo primero que veo es a ella sola con su guitarra
sobre el escenario, es como que se me hizo realidad, además,
obviamente del impacto que en ese momento me causo escucharla.
Gabriel Grätzer
..."Esta mujer es un milagro", pero para el gran público
es una desconocida. Mas ese es un error que puede y debe ser subsanado.
Porque lo que Cristina Aguayo depara al público desde su
canto, mas alla del deleite, es un placer de aquellos que transforma.
Según ella misma declara, en Argentina casi ha pasado sus
últimos años trabajando grátis en pubs. La
bondad con la que enseña, es la misma que usa cuando canta.
Ella sabe que no se puede amar y a la vez protejerse. Así,
con lo que hace, se expone al mas radical olvido de si misma,
de tal forma que uno siente el alto orden del universo, cantando
ella con calma, dejando jirones de su garganta y de su cuerpo.
Usted lo ve, lo siente en el rostro, en el cuerpo de Cristina,
y no solo lo escucha porque su voz es un extraño instrumento.
Ella no tiene muro alguno sobre lo que siente y expresa, y cada
sonido revela una sinceridad infinita.
Cristina Aguayo nos convence de lo imposible sin efectos especiales,
ella hace sonar campanas en el alma de los hombres y las mujeres
que la escuchan
Los
Angeles Times - 27 de Julio de 1997
La reconocida experiencia de Aguayo, una de las voces mas serias
de la música popular en el país, da sostén
a este proyecto, en el que integró a cinco de sus alumnas,
junto con un tradicional trío de guitarras, bajo y batería,
busca rescatar del olvido el valor de las voces en las melodías
de raices negras.
Cesar Pradines, Diario La Nación (03/08/1997)
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