Una de las artistas más influyentes del revival del
folk-blues de los '60. Dueña de una fragil, vaciante
y exquisita voz, y una herodoxa forma de tocar la guitarra fué
inspiración para generaciones de guitarristas acústicos
que le siguieron los pasos.
Cotten nació en Chapel Hill, Carolina del Norte a principios
de 1893, su padre era minero y su madre sirvienta y lavandera.
Comenzó con el banyo a los ocho años para luego
pasar a la guitarra de su hermano, que tomaba a escondidas acostandola
sobre de su sobre su regazo mientras iba construyendo su particular
estilo. Es que Cotten es zurda y al aprender con una guitarra
para derechos las cuerdas le quedaban invertidas. Llama mucho
la atención verla tocar y su sonido es en verdad único.
A los doce años estaba trabajando como empleada doméstica
ayudando a su madre y tres años mas tarde se casaba y
daba a luz su primer hijo. Se unió a la Iglesia y dejó
casi por completo la guitarra tocando solo en raras ocasiones
durante los siguientes 25 años. Sin embargo una serie
de extraños acontecimientos la llevó a tener que
mudarse a Washington principios de 1940 y por casualidad conoció
en un negocio a la familia del legendario Charles Seeger quienes
le propusieron empleo como doméstica cuidando a sus hijos
Pete, Peggy y Mike.
El trabajo con los Seegers hizo que Cotten se involucrara de
nuevo con la música y además la animaron a grabar,
sobretodo Mike quien le produciría su primer disco en
1957 cuando ella tenía 66 años. El disco fué
editado por sello Folkways y se llamó "Folksongs
and Instrumentals". Una de las canciones, "Freight
Train", que Cotten había compuesto cuando solo tenía
11 años, se convirtió en un "top five"
en el Reino Unido y le aseguró sendos conciertos, convirtiendose
en la canción principal de los festivales folk de la
década del 60, dicho tema fue interpretado en vivo por
artistas como Greateful Dead y Bob Dylan.
El gran interés en su música la movió
a escribir nuevo material que se plasmó en su segundo
álbum. Sus presentaciones en vivo fueron en aumento,
y sus shows evolucionaron ya que al canto y guitarra le sumó
historias sobre su vida y también guiaba a la audiencia
a cantar sus canciones. Sus conciertos en el circuito folk fueron
legendarias por su gracia, modestia y sabiduria, sin mencionar
su extraña habilidad con la guitarra A traves de los
años sumó mas y mas canciones de su juventud y
por supuesto nuevo material. Cotten no se retiró del
trabajo como mucama sino hasta 1970. De hecho no se dedicó
activamente a las giras sinó hasta finales de esa década.
Hacia el final de su carrera obtuvo dos merecidos reconocimientos
con un Grammy y el premio a las Artes ("National Endowment
for the Arts National Heritage Fellowship Award"). Elizabeth
Cotten falleció el 29, de Junio de 1987.