John Lee Hooker nació en una granja de Cohama
County (Mississippi), muy cerca de la ciudad de Clarksdale,
el 22 de agosto de 1917, era uno de los once hijos del matrimonio
William Hooker y Minni Ramsey. Cuando su padre murió,
en 1923, su madre se casó con William Moore, un vocalista
y guitarrista de Lousiana que le enseño algo diferente
a los himnos que cantaba en la iglesia. John Lee dejó
su hogar a los catorce años y conoció a dos músicos
que le aportarían nuevas influencias: Tommy Mc Clennan
y Tony Hollins. Instalado en Memphis, su juventud le ponía
bastante difícil el acceso a los clubes y locales de
la famosa Beale Street, pero consiguió trabajar con Robert
Nighthawk, aunque desilusionado, decidió emprender la
aventura en el norte. Tras una temporada en Cincinnatti (Ohio),
donde consiguió algún empleo y canto en cuartetos
de gospel, se casó y se trasladó a Detroit, la
ciudad más importante del norte junto con Chicago, allí
se le comenzó a ver en los clubes Monte Carlo y Harlem
Inn. Descubierto por el productor Bernie Besman, éste
a fines de 1948, lo llevó a un estudio para grabar "Boogie
Chillen", una canción que, por su intenso y primitivo
sonido, cautivó a todo el mundo y consiguió vender
un millón de copias.
A partir de entonces todo sucedió vertiginosamente.
Entre 1949 y 1954, Hooker, grabó mas de setenta singles
en 21 sellos distintos y con más de diez seudónimos:
Texas Slim, Birmingham Sam, Sohnny Williams, J.L. Booker, J.L.
Cooker, John Lee, Lee John... Editó temas que destilan
entusiasmo, y que luego serían grabados por artistas
de todo el mundo: "Crawling Kingsnake" (1949), de
su conocido Tony Hollins: "Burning Hell" (1949); "I'm
In The Mood" (1951). Consiguió trabajar durante
una temporada como locutor radiofónico y sufrió
un envenenamiento, posiblemente alguna mujer celosa de sus continuos
desvaneos amorosos introdujo un veneno en su whisky.
Consolidado como artista, fichó en 1955, para el sello
Vee Jay de Chicago, con una banda formada por Jimmy Reed (armónica),
Eddie Taylor (guitarra), George Whitehead (batería),
y continuó teniendo éxitos con canciones como
"Mambo Chillen" (1955), o "I'm So Exited".
Los años sesenta significaron la consolidación
del blues tanto en los Estados Unidos como en Europa, donde
una nueva generación de músicos buscó su
inspiración en Hooker adaptando viejas canciones con
ritmos trepidantes. En 1960 apareció en el Segundo Festival
Folk de Newport donde grabó el disco "Concert At
Newport". En 1962 llegó al viejo continente como
integrante del American Blues Folk Festival, iniciando con ello
una serie de visitas que le permitieron comprobar que muchos
grupos europeos tocaban sus canciones llegando a grabar, en
1965, un disco con los
Groundhogs de Tony Mc Phee. A esos años pertenecen canciones
que han obtenido el galardón de "piezas maestras",
llenas de reminiscencias africanas y de pasión amorosa,
como "Don't Turn Me From Your Foor", "When My
First Wife Quite Me", "I'm in the Mood", etc.
En 1966 se instaló en el sello ABC, donde grabó
discos como "Live At The Café A Go-Go", "Urban
Blues" (1968), votado como el mejor álbum de blues
del año por la revista Jazz & Pop, y Simply the Truth"
(1969). A fines de la década decidió trasladarse
a California donde grabó un disco al lado de Canned Heat,
"Hooker'N'Heat" (1970).
Durante los años setenta, ochenta y noventa, su vida
transcurrió tocando en festivales de jazz como Antibes,
Niza, Jean-Les-Pins, Barcelona, etc., editando algunos discos
"Enlless Boogie" (71); "Never Get Out of These
Blues Alive", (72); "Detroit Special" y "Don't
Turn Me From Out Door" (74), apareciendo en bandas sonoras
de películas como The Blues Brothers, El Color Púrpura
o The Iron Man. En sus más recientes grabaciones aparece
rodeado de prestigiosos músicos: en "The Healer"
(1989), por el que recibió un Grammy, colaboran Bonnie
Rait, Canned Heat, Los Lobos, George Thorogood o Carlos Santana;
en "Mr. Lucky" (1992) le ayudan Keith Richards, de
nuevo Santana, Van Morrison o Robert Cray, hasta 1995 en que
publica "Chill Out", y en el que actúan junto
al maestro, Carlos Santana,
Booker T. Jones, Van Morrison y Roy Rogers.
Se ha tenido a Hooker como un "shouter" pero también
es un narrador pausado y tranquilo, en el que la llama de los
sentimientos no se apaga por la dulzura o el amor más
infantil. El critico italiano Mario Treves afirmaba que el artista
de Clarksdale era el comienzo de un punto en la historia del
blues y, a la vez un punto de llegada. Estamos de acuerdo.John
Lee Hooker siempre dijo que nunca podría dejar el "blues"
con vida y así lo ha demostrado la muerte de esta leyenda
musical de 83 años, que
falleció el 21 de junio de 2001 en su casa de San Francisco.