Constantemente citado como el más grande, el más
expresivo y el más conmovedor poeta del blues, su figura
siempre ha estado rodeada de misterio. Llevaba una vida errática
y era un hombre huraño y esquivo, algo esquizofrénico,
bebía mucho y se mostraba muy tímido con todo
el mundo, aunque con las mujeres su comportamiento era muy distinto.
Parecía inseguro y atrapado por muchas dudas morales.
Johnson era delgado y guapo, de altura media, bellas manos con
finos y largos dedos, como se puede apreciar en las poquísimas
fotografías que se conservan. Se casó dos veces;
su primera mujer murió a los 15 años de edad durante
un parto en el que dio a luz a un niño muerto, y la segunda
fue Esther Lockwood, que aportó al matrimonio a su hijo
Robert "Junior" Lockwood, otro conocido bluesman.
Robert Johnson ha ejercido una gran influencia como compositor,
cantante y
guitarrista. El puso las bases del rhythm & blues. Dominaba
el falsete y el uso del "bottleneck" en su guitarra
acústica y era muy sofisticado tocando. Su guitarra prácticamente
hablaba. Tenía facilidad para sobresalir, fruto, según
la leyenda de su pacto con el diablo. En sus versos satánicos
habla del alcohol, de las mujeres, de varios temores y pesadillas.
Su música resultaba aterradora por su intensidad, tanto
que helaba la sangre. Elmore James, Muddy Waters, Hound Dog
Taylor, Alexis
Korner, Ry Cooder, Rolling Stones, Taj Mahal, Hot Tuna, Cream,
Blues Brothers, Steve Miller, Led Zeppelin, Johny Winter, Gun
Club, George Thorogood, Eric Clapton, Peter Green, son solo
algunos músicos que han registrado sus canciones.
Aunque existen discrepancias sobre la fecha de su nacimiento,
Robert Johnson vio la luz hacia 1912 en Hazlehurst (Mississippi).
Su padre era Charles Dodds, pero como su madre ya vivía
con Noah Johnson cuando él nació, adoptó
el apellido de éste último. Su madre se trasladó
con él en 1920 a una plantación en el norte del
Delta, donde creció con su nuevo padre Robert Saunders.
Muy pronto abandonó su hogar para trabajar en "Jukes
Joints" junto a Son House, quien le enseñó
a tocar la armónica y la técnica del "bottleneck".
Otros dos músicos, con los que tocó habitualmente
y que ejercieron una notable influencia sobre él, fueron
los inseparables Willie Brown y Lonnie Johnson. Ambos le aconsejaron
que se dedicara única y exclusivamente a la armónica,
ya que como guitarrista y cantante era una
nulidad. La ambición de Johnson era superarlos y hacer
que se tragaran sus
palabras, por lo que después del enésimo reto
desapareció y durante algunos meses y nadie conoció
su paradero. Sus amigos, acostumbrados a sus continuas idas
y venidas, restaron importancia a su momentánea desaparición.
Cuando un día regreso al lugar en que se reunían
y actuaban, pidió a sus amigos que le permitieran subir
al escenario para tocar la guitarra y cantar. Cedieron a regañadientes,
pero con la condición de que tocara una sola canción.
Robert comenzó y todo el mundo se quedó atónito.
Era imposible que alguien a quien consideraban una nulidad
hubiera sufrido semejante transformación. Aquello era
la bomba y Johnson
explicó tranquilamente que en un cruce de caminos, a
las 12 de la noche,
había vendido su alma al diablo a cambio de que le convirtiera
en el mejor
guitarrista que jamás se hubiera escuchado.
Después de tocar por todo el sur, fue descubierto por
Ernie Oertle, quien le presentó a Don Law, de American
Records quien lo instó a grabar inmediatamente. Las dos
sesiones en las que participó se realizaron los días
23, 26 y 27 de noviembre de 1936 en una habitación del
Hotel Gunter, en San Antonio (Texas), y los días 19 y
20 de junio de 1937 en un edificio de oficinas de Dallas (Texas).
Allí grabó Robert sus 29 míticas canciones,
algunas de ellas varias veces. En todos esos temas quedaron
reflejados todas las influencias de Robert: "Walking Blues"
era de Son House; "If
I Had Possession Over Judgemet Day" era una transformación
del "Rollin' and
Tumblin'" que Hambonie Willie Newborn había escrito
e interpretado en 1929; "Crossroads Blues" y "From
Four Till Late" estaban inspiradas respectivamente, en
"Down The Dirt Road blues" y "Tom Rushen Blues",
que Charley Patton cantaba en 1929; "32-30 Blues"
y "Hellhound On My Trail" se parecían a "22-20
Blues" y "Devil Got My Woman", que había
cantado Skip James en 1931; la fuente de "Me And the Devil
Blues" fue "Six Weeks Old Blues", de Pettie Wheatstraw
en 1931. En todas se hacia referencia a los nombrados o a Kokomo
Arnold, Sleepy John Estes, Lerroy Carr, Texas Alexander o Lonnie
Johnson.
El 16 de agosto de 1938, tras una actuación en Three
Forks, cerca de Greenwood (Mississippi), alguien envenenó
su whisky y murió, según algunos testigos, ladrando
como un perro. No se sabe a ciencia cierta si fue una mujer
celosa o un hombre al que habría arrebatado a su chica
quien puso el veneno en su copa, ni si fue envenenado con estricnina
o con naftalina. Hasta sobre su tumba existen dudas; según
unos, sus restos mortales reposan en Morgan City, cerca de Three
Forks, mientras que otros mantienen que descansan en Quito,
también en Mississippi. En lo que sí coinciden
es que en ambas lápidas carecen de inscripción
identificativa.
En 1961 se produjo la primera reedición de sus canciones
y se vendieron 20.000 copias. En 1970 y 1985 volvieron a publicarse,
pero fue en 1990 cuando el fenómeno Robert Johnson se
convirtió en algo inesperado. A raíz de la edición
del CD "Complete Recordings" con su 29 canciones,
12 tomas alternativas y un cuidado librito, se vendieron mas
de medio millón de copias en pocos meses. Su disco más
famoso en vida había sido "Terraplene Blues",
que había vendido 4.000 ejemplares. La leyenda continua...
Fuente: Enciclopedia "Sentir el Blues" (Editorial
Altaya)