Mud Morganfield en La Trastienda
crónica
por Martín Sassone
Fui a ver el show con algunos prejuicios. Está bien que iba a ver nada más y nada menos que al hijo de Muddy Waters, pero no dejaba de ser el “hijo de”. Pensé que a ese nivel hay cientos de guitarristas o cantantes mejores que no tienen la chapa con la que se presenta Mud Morganfield. La Trastienda estaba atestada de gente, jóvenes y no tanto, con sus remeras de blues, con sus boinas, con la expectativa dibujada en sus rostros.
El show empezó tarde, después de las 12.30. La banda de almas locales salió primero para calentar el escenario. Roberto Porzio y Juan Codazzi (guitarras), Rubén Gaitán (armónica), Machi Romanelli (teclados), Gustavo Rubinsztein (bajo) y Patricio Raffo (batería) empezaron a desplegar el blues de Chicago que poco después se adueñaría de todo el lugar. Cuando Mud Morganfield salió a escena y empezó a cantar me sorprendí. Si decidiera abrazarme a la mitad vacía del vaso diría que Mud Morganfield es un imitador de su padre. Sus gestos y la forma de cantar… no se le escapa ningún detalle. Incluso en el repertorio tampoco: una selección de clásicos de blues que su padre solía cantar. Desde I'm a King Bee y I'm ready hasta Baby please don't go y Hoochie Coochie man.
Pero el show estuvo bueno, muy bueno. Y entonces me quedo con la mitad del vaso lleno. A diferencia de lo que pasó en el último show que Magic Slim dio en diciembre en el Teatro IFT, donde la banda sonó desacompasada, más que nada por la pobre labor en la batería de Adrián Flores, aquí tuvieron un sonido compacto y abarcador. Pato Raffo es sin dudas el baterista ideal para este tipo de eventos. Y el Bohemio Rubinsztein estuvo mucho más prolijo que en el show de Magic Slim. El que realmente se lució está vez fue Roberto Porzio. Le sacó filo a las cuerdas con su slide y alcanzó el clímax con She's nineteen years old y Forty dayds and forty nights. Rubén Gaitán también tuvo buenos momentos.
Más allá de que sea el hijo de Muddy Waters, Mud Morganfield es un gran showman. Canta muy bien, maneja los tiempos, crea buenos climas y es el dueño absoluto del escenario. La clásica demagogia de decirle al público que “es el mejor del mundo”, creo que en parte en este caso estaba justificada, porque dudo que en los Estados Unidos o Europa -salvo en algún festival- convoque a la cantidad de personas que fueron a verlo a La Trastienda. Lo que rescato de este show son dos cosas. Una es que el público blusero sigue vivo y con ganas de ir a ver mucho más. La otra es que siempre consideré que los cantantes de blues locales no son buenos, entonces que alguien venga y cante los blues en inglés y realmente bien, acompañado por una buena banda local, realza de vitalidad al género.
La noche del viernes se cerró con todo. No hubo sorpresas en el repertorio: Manish Boy y Got my mojo working. La gente cantaba junto a Mud Morganfield. ¿Quién no conoce a esta altura la letra de esos clásicos? Así que imaginénse: el hijo de Muddy Waters en comunión con el público porteño, saturando el ambiente de blues y ese final: “Just won't work on you”. Puro sentimiento. Nothin' but the blues.
Ciclo Blues en los Barrios 2009
La Dirección de Promoción Cultural del Ministerio de Cultura de la Ciudad, La Escuela de Blues y Blues en Movimiento, realizaron durante el 2008 un Ciclo de Blues gratuito, abierto a la comunidad, que tuvo una interesante programación artística interactuando nuevos grupos y artistas de Blues, con algunas bandas consagradas. Así, desde abril hasta noviembre, se llevaron a cabo 8 conciertos, cada tercer domingo de mes, con un gran éxito de público.
El mismo, tuvo lugar en el Espacio Cultural Julián Centeya, sobre el mega escenario con sonido y juego de luces completo.
La Escuela de Blues, estuvo a cargo de la programación artística para un ciclo que apuntó y apunta a un alto nivel de jerarquía, ofreciendo conciertos de calidad, con artistas de de trayectoria internacional, al alcance de toda la comunidad. Para el 2009, la propuesta ha crecido con la suma de nuevos espacios culturales en la Ciudad, creando asi, el primer Circuíto de Blues de Buenos Aires que ofrecerá 14 conciertos totalmente gratuitos desde mayo a hasta noviembre.
Falleció el guitarrista John Cephas
El legendario guitarrista de Piedmont Blues John "Bowling Green" Cephas falleció el pasado miércoles 4 de Marzo por la mañana en su casa en Woodford en Carlolina.
El venerado guitarrista de 78 años, que formaba un dupla inseparable junto al amoniquista Phil Wiggins, fué recientemente premiado con el "2009 Library of Virginia African American Trailblazer". Encontrandose bastante enfermo y respirando con ayuda de oxígeo fué incapaz de asistir a la ceremonia pero dejó grabado un mensaje a la audiencia expresando su sentimiento acerca de lo que significaba ser alcanzado por tal honor.
Nacido en el seno de una familia religiosa tomó su apodo del pueblo de Virgina "Bowling Green" en el cual se crió respirando música Gospel. Creció escuchando cantar a su abuela, mientras que de su abuelo oía las historias sobre sus ancestros esclalvos de Eastern Shore. De su tía aprendió los Blues y a tocar la guitarra. "Blues music is truth," Mr. Cephas dijo una vez. (El Blues es la verdad).
De su primo, David Taleofero, un conocido guitarrista local de Carloina, aprendió la técnica de finger-picking en la guitarra, que es la marca registrada del estilo Piedmont de la Costa Este de los Estados Unidos. Mr Cephas comenzó imitando la música que oía en los discos, a los talentos locales de la era del ragtime y del temprano estilo piedmont tales como Blind Boy Fuller, Blind Blake, Rev. Gary Davis, Blind Lemon Jefferson y Tampa Red quienes lo influenciaron profundamente.
A su regreso de servir un tiempoen la Armanda durante la Guerra de Korea comenzó a trabajar como cantante Gospel profesional, carpintero y pescador. En los 60' estaba ya comenzando a vivir de la música.
En 1977 comenzó a tocar junto al armoniquista Phil Wiggins luego que ambos se conocieran durante el Festival Nacional Smithsoniano en Washington. A principios de los años 80' Cephas & Wiggis comenzaron a ser reconocidos por la comunidad internacional del Blues como los principales exponentes del "Tidewater Blues" segun el sello Alligator.
En 1987 Cephas & Wiggins fueron premiados con el máximo galardón del Blues: "El W.C. Handy Award". Dos años mas tarde John Cephas recibió un "National Heritage Fellowship Award", reconocimiento otorgado a quienes preservan el patrimonio cultural en la música, danza y artesanías.
"Más que ninguna otra cosa, - Mr. Cephas expresó en su web site - , "Me gustaría poder ver un renacimiento del countryblues en la gente joven, mas gente llendo a conciertos, aprendiendo a tocar música. Es por eso que estoy en el campo de la música tradicional. No quiero que muera.."
En 1981 Cephas & Wiggins grabaron dos discos "Living Country Blues" y "Sweet Bitter Blues," para el sello alemán L&R label. En 1987 editaron su primer disco para los Estados Unidos "Dog Days of August," para Flying Fish Records, grabado en el living de la casa de Cephas. Por este álbum ganaron un Blues Music Award como Mejor disco de Blues Tradicional del año.
En 1996 debutaron para el sello Alligator con "Cool Down". Su mas reciente álbum "Richmond Blues" fue grabado para el sello Smithsonian Folkways.
La Escuela de Blues abre la inscripción para el ciclo 2009
Instrumentos, ensambles, historia del blues, lenguaje musical, coro de gospel, estudios de grabación propios, grupos de investigación, producción de cd, organización de ciclos de blues nacionales e internacionales beneficios para conciertos y ciclos de blues. Todos los niveles desde los 13 años, no se toma examen de ingreso. Docentes de blues con trayectoria internacional. Si sos del interior y no podés pasar personalmente, comunicate teléfonicamente o escribinos reservando tu vacante
Visitá nuestra web para una consulta prelimintar de horarios desde el 2 de Marzo. Inicio de clases: Miércoles 1 de Abril.
A partir del mes de marzo, Club Lounge Buenos Aires ofrece una nueva propuesta en su programación: los After-Office Blues . Un espacio para distenderse luego de la jornada laboral disfrutando de lo mejor de la música afro-americana. Durante todos los jueves a las 19. hs. Promoción de apertura del ciclo: entran 3, pagan 2.
Jueves 5 y 19 de marzo, 19 hs. : Ale & Los Ases - Blues y derivados Integrada por Alejandra Herren (voz), Juan Manuel Torres (guitarra), Lorenzo Padín (bajo), Ezequiel Ferreyra (batería), la banda recorre un repertorio ecléctico, que rescata antiguas composiciones de blues y jazz de las décadas del 30 al 50, y las recrea en versiones que fusionan recursos de ambos géneros.
Jueves 12 y 26 de marzo, 19 hs.: Gabriel Grätzer Uno de los principales exponentes del Country Blues en Argentina, fue distinguido como el Embajador Argentino del Blues en el Mundo gracias a sus permanentes giras por Europa, Asia, nuestro país y toda Sudamérica. Asimismo es el Creador de la Escuela de Blues del Collegium Musicum. "Definitivamente, los verdaderos blues se encuentran encerrados en la guitarra y la voz de Gabriel Grätzer" (The Daily Yomiuri, Japón)
Derecho al show: $20 – Promoción marzo: Entran 3, pagan 2. Club Lounge. Reconquista 974 - Paseo de la Reconquista.
Informes y reservas: 4515-1020
Bill Perry, New York blues por Martín Sassone
La primera vez que vi a Bill Perry en vivo fue una helada noche de enero de 1996 en Nueva York. Con mi amigo Emiliano fuimos a un club llamado Tramps, en la calle 21, a ver a Johnny Winter. Como teloneros tocaban Debbie Davies y Bill Perry. Como nunca había visto en vivo al albino, estaba tan ansioso que casi no presté atención cuando anunciaron que comenzaba el show de Perry. Su show fue arrollador, una verdadera sorpresa. Nos quedamos absortos en sus solos profundos. Fue una gran noche de blues desde el comienzo hasta el fin: lo de Davies fue muy bueno y lo de Winter fue memorable. Al día siguiente seguía tan enganchado con el recital y sorprendido con Bill Perry que fui a Tower Records y me compré el disco que había presentado: Love scars, al día de hoy uno de los mejores discos de blues que escuché.
Lo volví a ver otra vez. Fue cinco años después también en NY, pocos meses antes de los atentados a las torres gemelas. También hacía frío, mucho por cierto. Ahora estaba con mi amigo Joaquín. Fuimos al bar Chicago B.L.U.E.S, por ahí por la 14. Era una noche especial para juntar fondos para una operación que se tenía que hacer la cantante Sweet Georgia Brown. Esa noche, además de Perry tocaron Hiram Bullock, Jon Paris, los Holmes Brothers, la Blues Machine y la pianista Doña Oxford. Fue otra verdadera fiesta de blues regada de Jack Daniels. Zapadas de jerarquía al por mayor. Tuve la oportunidad de cruzar unas palabras y sacarme una foto con Perry. Muy buena onda, un gran recuerdo.
Perry tuvo una carrera muy buena y se convirtió en uno de los referentes de la escena blusera neoyorquina junto a Popa Chubby y Michael Hill. Editó discos para los sellos Virgin (Love Scars -1996-, Greycourt Lighnting -1998-, Live in N.Y.C. -1999) y Blind Pig (Fire it up -2001-, Crazy kind of life -2002-, Raw deal -2004-, Don't know nothing about love -2006). En 1999 el sello independiente del club Manny's Car Wash editó un disco en vivo difícil de conseguir que se llama High Octane.
A fines de los ochenta, antes de que su carrera solista despegara, Perry salió de gira con el veterano de Woodstock Richie Havens y también con The Band. Más allá de sus colaboraciones, Perry siempre trató de crear un sonido propio y a juzgar por sus discos lo logró. “Me encanta el blues tradicional y lo escucho mucho en casa. Pero no sería natural para mí tocar los viejos clásicos del blues. Me gustan Johnny Winter y Eric Clapton porque lograron tocar blues de otra manera y hacerlo popular y eso es lo que yo busco”, escribió en la contratapa de uno de sus discos.
Los discos que grabó para el viejo sello Point Blank de la Virgin son más recomendables que los de Blind Pig. Parecen más auténticos, con Perry tocando algunos temas acústicos muy sólidos con slide como Darkness of your love, Smokey Joe (Love Scars) o Trust in you (Greycourt Lightning) y otros buenos temas eléctricos como Love Scars, Fade to blue, Gettin' down y Evil woman. Pero cuando Blind Pig lo contrató invirtió en otros productores. Fire it up y Crazy kind of Life fueron producidos por Jimmy Vivino; mientras que en Raw Deal y Don't know nothing about love tuvieron a Popa Chubby al frente de la producción. Los cuatro discos son muy buenos también, los últimos dos más rockeados, pero la magia de Perry brillaba más cuando él mismo se producía y dejaba que toda su luz emanara de sus entrañas. Para disfrutar de sus punteos, de esos blues profundos que erizan la piel y provocan contracciones de placer, hay que escuchar I'm leavin you (Love Scars), Sneaking around (Greycourt Lightning) y Thinkin' of you (Fire it up).
En sus discos hay algunos covers excelentes. Son clásicos del rock a los que Perry hizo suyos, con su guitarra y su voz desgarrada y potente: Gotta serve somebody, de Bob Dylan (Raw Deal); No expectations, de los Stones (Crazy Kind of Life); Ball of confusion, de los Temptations (Don't know nothing about love); Johnny B. Goode, de Chuck Berry y Little wing, de Hendrix (Live in N.Y.C); o Blue suede shoes, de Carl Perkins (Greycourt Lightning).
Martín Sassone y Bill Perry
Bill Perry fue un guitarrista asombroso, un showman que carbonizaba a todos sus públicos. Recuerdo los dos shows que vi, lo apasionado que era cuando se metía de lleno en un solo o cuando su pecho se contraía antes de que aullara la estrofa de alguna canción. Bill Perry se fue muy pronto. El 17 de julio de 2007 sufrió un ataque cardíaco, de alguna manera relacionado con su diabetes. Tenía 49 años. Cuando se conoció su muerte Richie Havens declaró: “El era el mejor músico de blues del mundo (…) era una persona tímida pero arriba del escenario era un verdadero monstruo”.
Jueves 23/4 - Mr. Jones
Saavedra 399, Ramos Mejía, Pcia Bs As
Viernes 24/04 - La Trastienda
Balcarce 460, San Telmo
Gacetilla de Prensa:
Muddy Waters sigue vivo
Mud Morganfield, El hijo Mayor de Muddy Waters
Primera vez en Argentina
Desde todas partes del mundo existe un ilimitado entusiasmo por la ascendente carrera de Mud Morganfied, el hijo mayor de Muddy Waters. Su primer disco, lanzado al mercado en 2008, generó expectativas por escuchar quién es realmente este hombre, al que muchos ven como la continuación de su padre, pero que otros lo ven como alguien capaz de, tomando lo mejor de la herencia del gran Muddy, y con todas las implicancias que supone ser el hijo de , es capaz de subir a un escenario con un alarde de sinceridad y humildad conmovedoras.
Esta historia, comenzó el 27 de septiembre de 1954, en Chicago, cuando el pequeño Larry Williams, primogénito de Muddy Waters, llegó a este mundo. Fue criado por su madre y recibió apodos tales como “Muddy Jr." o "Little Muddy" , pero el más común era “Mud”, como todos lo llamaban. Fue duro para él, ya que rara vez veía a su famoso padre, aunque este siempre estaba pendiente y en contacto por si necesitaba algo.
Sin embargo, al igual que el padre, que manejaba tractores en los campos de Mississippi, también Mud paso algunos años de su juventud manejando camiones; la música llego tarde a la vida de Mud. Intentó con la batería y escuchaba otros estilos como el pop, hasta que de pronto los Blues llegaron a su vida “Por 4 años mi padre se me aparecía en mis sueños y lo tomé como una señal”.
Siempre las implicancias de un hijo al crecer y forjar su propia vida como individuo son, de por si, complejas y más aún lo es cuando se tiene como padre alguien muy famoso.
Ajeno al Blues durante su juventud, como él mismo lo señala, quizás cabría preguntarse si esos años indiferentes a la música del padre, no fueron el tiempo necesario que Mud se tomó para construir su lugar y desde allí encontrar la fortaleza y la convicción que le animara a dar el gran paso para abrazar la música del padre. Porque en definitiva, cualquier otro artista sería un músico tocando un tributo a Muddy Waters…él es algo mucho más importante aún, es el hijo y tiene el derecho adquirido y ganado en buena ley para que, con su propio sello, lograr que, la gente escuche a Muddy Waters pero a través de Mud Morganfield.
“…estuve en la sombra por mucho tiempo y ya era hora de contarle al mundo quien soy. Tuve que hacer mi camino, pagar mi propio derecho de piso, siendo el hijo de…esta es la verdad”.
Su incursión en el ambiente del Blues fue, como la de cualquier otra persona, intentando hacerse de un nombre por las suyas que, naturalmente no tenía, en los clubes de Chicago, aún cantando las canciones de su padre.
El gran salto le llegó, cuando, para el 3er Muddy Waters Blues Celebration en Illinois, en 2007, el productor Larry “Mac” McIntire, decidió reunir a algunos de los antiguos músicos de Muddy Waters y a los dos hermanos: Big Bill Morganfield (también músico) y Mud Morganfield quienes se habían visto por última vez el día del funeral del padre, en 1983. Ese fue su gran salto de calidad demostrando que el apellido que ostenta y tributa lo lleva con su propia identidad.
“Hoy siento que poder ser parte de este tributo es confirmar que hay un don en mi, como un regalo que él me envía”
Hoy, no será necesario colocar un CD o un LP, en el viejo tocadiscos para escuchar a Muddy Waters, ni viajar al pasado con la imaginación, porque los dorados '50 estarán aquí, entre nosotros,el dia Jueves 23 de Abril en Mr Jones Pub (Ramos Mejia) y el día Viernes 24 de Abril en La Trastienda Club de Buenos Aires, tendremos la oportunidad de escuchar dos artistas en uno, dos generaciones juntas. Por un lado , la música del gran Muddy Waters y la historia que lego en su hijo, sin saberlo. Y por el otro al señor Mud Morganfield, de quienes sus fanáticos celebran su nuevo disco, con sus canciones, sus ideas, su forma de ser y como dijo el propio Mud , en una reciente entrevista del 13 de enero de 2009 para lña WGNTV “se que mi padre estaría orgulloso si me viera”.
Mud tiene su disco
Mud Morganfield finalmente saco al mercado su primer CD
Con The Falls Waters Falls ., siento que “este disco era para demostrarme que tenia algo para decir con el Blues. De chico escuchaba otras cosas, intenté con la batería y, luego con el bajo, el cual toco actualmente pero descubrí que el Blues es vida, la tuya, la mía. El Blues nos ayuda a resolver nuestros problemas”.
Con 9 canciones, escritas íntegramente por él, en invierno de 2008, salió este disco con la producción de Larry “Mac” McIntire y grabado bajo las órdenes de Nick Morrison.
Con un sonido moderno pero que respeta las formas estilísticas del Blues de Chicago más tradicional, sorprende y emociona escuchar a Mud Morganfield y la increíble similitud que su sonido, sus giros vocales, tienen con respecto a su padre en canciones como Mean Old Woman. Es un disco que genera una sensación dual, nos transporta a los más viseral del Blues tradicional pero nos acerca la frescura del sonido actual que sólo un hombre inteligente como Mud Morganfield pudo conseguir mezclando los ingredientes esenciales de su padres y los propios.
Sus fanáticos en Europa y en Estados Unidos, donde se presenta habitualmente, disfrutan tal, como lo haremos en Buenos Aires, en los próximos días.
Crítica de Cds
Adiós Botafogo ... Bienvenido Don Vilanova por Fernando Piscitelli
Intérprete: Don Vilanova Disco: Adiós Botafogo, bienvenido Don Vilanova
Fecha de edición: Diciembre de 2008
Sello: Universal
Músicos: Don Vilanova (voz y guitarra líder), Hernán Zamora (teclados), Federico Pernigotti (guitarra rítmica), Rafael Pravettoni (bajo), Luciano Scalera (batería), Franco Capriati (armónica)
Hay cambios y son muchos. Sale Botafogo, entra Don Vilanova. En lo personal, un distanciamiento con su familia y consecuentemente cambio de manager. En lo estético, ahora el pelo está corto y prolijo y la extensa barba que lo caracterizaba se ha ido. En lo musical, cambió toda la banda menos un integrante y el blues está presente, lógico, pero generosamente le brinda más espacio que nunca al rock, a las canciones, y a la búsqueda cada vez mayor de un tipo que, como dice al comienzo del disco, se desprendió poco a poco de sus sombras, como la serpiente se desprende de su piel.
El comienzo del disco es un riff de guitarra distorsionada que da lugar a una batería que entra sin pedir permiso para dejarnos bien en claro que Don Vilanova no se anda con chiquitas. Poco a poco , así como gran parte de los temas del disco, te hipnotiza con un riff setentoso y una fuerza dignas de un rockero de ley.
Pasa que Don Vilanova fue dejando de a poco a Botafogo, prácticamente el embajador del blues argentino. Digo de a poco porque su disco anterior ya lo tituló Don Vilanova y se corría mucho de la ortodoxia del blues. Si bien Botafogo siempre transitó el camino del blues, lo hizo pasando por el jazz, el funk, sonido limpio, sonido sucio, guitarras acústicas, eléctricas, tríos, quintetos y demás. Nunca se quedó con un solo aspecto, sino que siempre estuvo inquieto por encontrar nuevos horizontes y lo deja bien en claro en su nuevo disco.
¿Pueden creer que acá no van a encontrar ningún blues clásico de 12 compases, ya sea un shuffle o un blues lento? Tanto cambió que podríamos decir que ya no estamos ante la presencia del mote “guitarrista de blues”. Estamos ante la presencia de un músico, con todas las letras, preocupado por cantar cada vez mejor y con claridad, con un sonido impecable, con rock, baladas, funk, soul, jazz, canciones y hasta…¡un reggae! Sí, señores, su búsqueda es tan amplia y tan desprejuiciada que compuso Producto del amor , un reggae cálido donde la letra acompaña con alegría el mensaje positivo que se destaca también en otros temas del disco como Vaivén y Un mundo mejor es posible.
En la dirección musical del disco, Don Vilanova es acompañado por Sergio Berdichevsky y Gustavo Rowek, guitarrista y baterista respectivamente, que formaron parte de Rata Blanca y Nativo. Quizás esa sea la explicación del sonido pesado en gran parte de los temas que forman este álbum. Los homenajes están presentes desde el título, ya que el nombre está inspirado en el “Adiós Pappo, bienvenido Riff”, que implementó el Carpo cuando realizó su cambio de banda allá por comienzos de los años 80. La foto de tapa es similar a una de Pappo con los ojos cerrados agarrando el mango de su guitarra.
El Carpo, fallecido hace 4 años, también está presente en dos bellísimos bonus tracks de 40 segundos cada uno de una zapada junto a Don Vilanova en formato acústico. El otro homenaje viene de la mano de un cover de “Imagine”, de John Lennon, reversionado de manera sublime con una armonía bien blusera y cantado en castellano. Para el final del disco, Don Vilanova reservó Astrónomo , en clave jazzera y Frutas, verduras y semillas crudas , donde refleja en tono humorístico y en ritmo de rag time su vegetarianismo.
El desprendimiento de las sombras del mundo interior, el encuentro con Dios, el imaginario de un mundo mejor, alguna que otra queja social con mensaje positivo de cambio, el amor…todas situaciones que convergen en el adiós a Botafogo y en la bienvenida de Don Vilanova, un ser que mutó interior y exteriormente pero que proyecta su música con el talento y la honestidad de siempre. El resultado es un disco impecable. Que seas muy bienvenido, Don Vilanova.
LISTA DE TEMAS: 1 – Poco a poco 2 – Si me preguntas quién soy 3 – Vaivén 4 – Radiador 5 – Imagine 6 – En las sombras del mundo interior 7 – Podés encontrar a Dios 8 – Todos tenemos nada 9 – No vas a escuchar esta canción nunca en la radio 10 – Si querés ver algunos cambios empezá primero por vos 11 – Soy producto del amor 12 – Malas nuevas 13 – Un mundo mejor es posible 14 – Astrónomo 15 – Frutas, verduras y semillas crudas
Fernando Piscitelli
Falleció el bluesman Willie King
RIP Willie King 3/8/1943-3/8/2009: la leyenda de blues de Alabama, Willie King, falleció de un ataque cardíaco. Tenia 66 años (falleció el mismo dia de su cumpleaños). Aclamado largamente como un maestro en Down home y juke joint blues, Willie llevó su música a traves de numerosos festivales a traves de USA y Europa. Su música reflejaba su admiración por la musica de Howlin' Wolf.
En sus composiciones hacia énfasis en concientizar politicamente y socialmente a la gente. El esponsoreaba al festival anual de blues de Freedom Creek.
Una buena y generosa persona con un gran talento, Willie realizó grandes discos para Rooster y RMA, un DVD para Visible World Films y fue parte de The Blues, documental dirigido por Martin Scorcese.
Gracias Willie por tu musica y el mensaje en ella contenido.
Bob Corritore
Gentileza de La Maza Blues
http://lamazablues.blogspot.com/