Nappy Brown hospitalizado
Por Pablo Piñeiro - http://www.lamazablues.blogspot.com/ El artista de Blind Pig, Nappy Brown, una de las primeras estrellas del R&B de los 50's y uno de los ultimos Shouters del blues ha sido hospitalizado en Newton, New Jersey luesgo de una actuación en el festival Crawfish de Augusta, NJ este pasado 1 de Junio.
Nappy, de 79 años, comenzaba su set, cuando comenzó a transpirar profusamente y se sintió incapaz de seguir con la actución. Luego de ser examinado por médicos en el escenario, fué transportado al hospital.
Inicialmente se supuso que brown sufría de severa deshidratación, pero de todos modos fué revisado extensamente.
El cantante, que recientemente robó el show son su perfomance en los Blues Music Awards ewn Tunica, Mississippi, se vió forzado a cancelar un mini gira por la costa oeste que comprendía shows en San Francisco y el festival Live Oak en Santa Bárbara.
El pionero del R&B se encuentra dusfrutando de un resurgimiento en su carrera luego del lanzamiento de su universalmente aclamado CD, Long Time Coming, el pasado Septiembre, que cosechó dos nominaciones a los BMA.
Se espera que luego de ser dado de alta del hospital, se tome un tiempo de reposo en su casa de North Carolina y luego regrese a los escenarios, comenzando en el Cisco Systems Blues Fest en Ottawa, Canada el 11 de Julio.
Tarjetas de deseos y palabras de apoyo y coraje pueden ser enviadas a Blind Pig Records (Via email a info@blindpigrecords.com o por correo a P.O.Box 2344, San Francisco, CA 94126).
Bo Diddley: Falleció en Florida el pionero del Rock'N'Roll
Por Pablo Piñeiro - http://www.lamazablues.blogspot.com/
2 de Junio del 2008
RIP BO DIDDLEY 30/12/1928 - 2/6/2008
El pionero del blues y Rock'N'Roll Bo Diddley falleció hoy de un ataque cardíaco en su casa de Florida. El tenía 79 años. Bo tuvo varios problemas de salud este año, los que hicieron imposible dar actuaciones en vivo durante el 2008.
Nacido Elías Bates en McComb, Mississippi el 30 de Diciembre de 1928, se mudó a chicago a los siete años y comenzó su carrera musical tocando blues en el mercado deMaxwell Street.
hay muchas historias sobre su nombre artístico: una habla que el usaba un instrumento casero llamado "Diddley Bow" y otra sobre que el adaptó el nombre de un personaje cómico de una aventura que le sucedió.
El vivió para contar que el nombre le sirvió bien: y sus primeras grabaciones para Chess fueron hits inmediatos. Canciones como “Bo Diddley”, “Bring It To Jerome”, “I'm A Man”, “Diddy Wah Diddy”, “Diddley Daddy”, "Who Do You Love", "Mona", "Before You Accuse Me" e incontables otras presentaron un nuevo sonido, tan rítmico y bailable que es considerado la piedra fundamental del primitivo Rock'N'Roll. El Bo Diddley Beat, tomado del "Shave and Haircut Rhythm" (ritmo del afeitado y corte de cabello) fué tan popular e influenció a tal cantidad de artistas que lo adaptaron para sus propios hits.
El mantuvo atención publica por medio de apariciones de alto perfil como el John Lennon's Live Peace In Toronto concert, tomando ,un activo rol en la película de Dan Aykroyd/Eddie Murphy "Trading Places", una memorable escena de un salon de pool en el Video de George Thorogood "Bad to the bone" (basado en un riff de Diddley) y la comparación entre un astro del basket y un heroe del rock para el aviso de Nike, recordado por la frase "Bo Knows".
El tocaba en una característica guitarra rectangular que se volvió su firma. Fué introducido en el Rock And Roll Hall Of Fame de 1987.
Bo se mantuvo musicalmente activo hasta que tuvo un ataque en 2007.
Su muerte de hoy deja un espacio imposible de llenar, como uno de los indisputables padres fundadores del Rock'N'Roll.
Para ver su discografía, su biografía un bonito sitio web ir a
http://members.tripod.com/~Originator_2/index.html
Traducción y adaptación Pablo Piñeiro, 2008.
Ruben
Gaitán en España
Luego de haberse presentado el pasado 8 de Junio junto a la Juanse
Roll Band en el Mega Rock en Obras el incansable armoniquista inicia
una gira por España como invitado de Los Ratones Paranoicos.
A continuación la grilla de shows.
Sábado 14: Sala Polop, Alicante. (con Pereza)
Miércoles 18: Sala "Bikini", Barcelona.
Jueves 19: Sala "El Loco", Valencia.
Viernes 20: Juvestival 08. Soria. Castilla y León.
(con Sidonie)
Sábado 21: Patones, Madrid. (con Porretas)
Lunes 23: Sala "La boite live". Madrid (Centro).
Miércoles 25: Zamora. (con Pereza)
Jueves 26: Segovia. (con Pereza)
Viernes 27: Ciudad Real. (con Pereza)
Sábado 28: Baeza. (con Pereza)
John Mayall en el Gran Rex
por Martín Sassone
Fotos: Alejandro Ocvirk
martinsassone@hotmail.com
Fue
como un deja vú de los noventa. La entrada del Gran Rex,
colmada de gente luciendo remeras de Robert Johnson, B.B. King,
el Buddy Guy's Legend y Eric Clapton. Canosos con pinta de músicos
y músicos no tan jóvenes pintando algunas canas. Y
las luces de neón de Corrientes destellando sobre un millar
de bluseros hambrientos por un poco de historia.
La historia llegó al Gran Rex de la mano de John Mayall,
el padre del blues inglés, del blues blanco en general. No
hace falta contar que Mayall siempre tuvo debilidad por los guitarristas.
De hecho a lo largo de los años por sus Bluesbreakers pasaron
Clapton, Peter Green, Mick Taylor, Harvey Mandel, Coco Montoya y
Walter Trout. Este dato es clave para entender un poco de qué
se trata la música de Mayall y por qué el show que
dio en el Gran Rex el miércoles 21 fue excelente.
Mayall siempre cedió protagonismo a su guitarrista de turno.
Con Clapton editó el mejor disco de su carrera en 1966, y
con Peter Green, en A Hard Road, de 1967, sentó
la piedra basal de lo que después se denominaría Fleetwood
Mac. Desde hace más de diez años las seis cuerdas
de los Bluesbreakers están custodiadas, acariciadas y monopolizadas
por el robusto Buddy Whittingnton, quien ya había venido
con Mayall a la Argentina en los noventa, cuando también
coparon el Gran Rex.
Algún desprevenido tranquilamente pudo haber pensado que
el líder de la banda era Whittingnton, porque además
de ser un virtuoso de la guitarra es un excelente cantante, con
muy buenos registros y mucha sensibilidad. Mayall le cede protagonismo,
lo deja brillar... y el gordo lo hace muy bien.
Los dos primeros temas estuvieron a cargo de Whittingnton, quien
de movida se ganó a un público que no dejó
de aplaudirlo durante toda la noche. En el tercer tema - You
know that you love me , de Freddie King- Whittingnton anunció:
“Are you ready for the father of british blues?”. La gente enloqueció
y Mayall entró trotando al escenario, muy alegre, con una
energía sorprendente para un hombre de 74 años. Saludó
alzando sus manos, mientras Whittingnton, Hank Van Sickle (bajo)
y Joe Yuele (batería) seguían con el tema del legendario
Freddie King.
Mayall fue directo a los teclados y le costó acomodarse,
empezó algo desacompasado hasta que agarró la armónica.
Después siguió con Just what you are looking for
y en Numbers down cambió los teclados por
una guitarra de doce cuerdas.
“Hay mucho blues para ustedes esta noche”, bramó en inglés
y, de vuelta en el piano, dio los primeros acordes del shuffle An
eye for an eye. El espíritu de Freddie King volvió
a copar la sala con Help me through the day, cantada por
Whittingnton de una manera conmovedora.
Siguió un tema de los noventa, Wake up call. Y
Luego Mayall anunció que las cosas se iban a poner
un poco “rough” y otra vez las luces enfocaron a Whittingnton, quien
hizo un medley de acordes y riffs de distintos temas de Led Zeppelin.
En un intervalo de dos minutos memorables el guitarrista terminó
de confirmar que la noche era suya. Pero no acabó ahí:
siguió con Hideaway , el clásico instrumental
del blues texano, para luego sí devolverle el control del
escenario a Mayall, quien arremetió con su armónica
en Burn bridges.
Hasta ese momento todo había sido movido. Por eso
la banda bajó los decibeles con un blues lento, So many
roads , de Otis Rush. Tomó de nuevo la guitarra y anunció
que el tema siguiente sería One life to live , un
blues duro inspirado en su experiencia en la guerra de Corea. Luego
interpretó Congo Square , un momento en el que hubo
un duelo entre Whittingnton y el bajista Van Sickle y en el que
Mayall aprovechó para presentar a los músicos.
Cuando había pasado una hora y media desde el comienzo del
show, el final era inevitable. El Gran Rex estallaba. Los músicos
saludaron y dejaron el escenario, pero volvieron enseguida para
un último tema: Ain't no breakman . Pero todavía
faltaba una sorpresa. Whittingnton, Van Sickle y Yuele se fueron,
Mayall se quedó y solo frente al público, interpretó
en el piano Boogie woman .
Fue una gran noche de blues, una noche como hacía tiempo
no teníamos en Buenos Aires, desde los años en que
músicos como Albert King, Albert Collins, B.B. King, Bo Diddley
o Taj Mahal, verdaderos “pesados” del género, hacían
sonar los doce acordes como si la avenida Corrientes fuera una arteria
más de Chicago o Memphis. También Mayall vino en aquella
época, y eso podría ser un buen augurio de más
por venir. Porque el blues está vivo y el público
porteño también.
Fotos:
Alejandro Ocvirk
Viejos Lobos en Makena
viernes 9 de mayo
Un viejo blues…
Por Fernando Piscitelli
La noche prometía mucho blues, y del bueno. No era para
menos, ya que realizaba su debut Viejos Lobos, liderados por los
recientes ex-Memphis Daniel “Ruso” Berseiman en bajo y voz y Emilio
Villanueva en saxo. Hace muy poco tiempo Adrián Otero dejó
Memphis La Blusera, y ellos decidieron armar esta banda y volver
a las raíces bluseras que Memphis ya había abandonado.
Por eso es que reclutaron a Matías Cipiliano en guitarra,
Patricio Raffo en batería y a Nicolás Raffetta en
los teclados para volver al ruedo.
“Lo mismo boogie” abrió la noche. Pasadas las 23 horas apareció
la banda en el alto escenario de Makena. Cuando sonó “Blues
de Rosario” ya se veía venir cómo venía la
mano: tal cual lo había anunciado Berseiman, Viejos Lobos
se propone rescatar ese costado blusero que Memphis había
dejado de lado. No está de más destacar el hecho de
que, luego de haber tocado durante años en grandes teatros
como el Gran Rex, o en el Estadio Obras, volvieron a tocar en un
lugar de pequeñas dimensiones como es Makena. Esto dio al
show un clima intimista, amistoso y hasta familiar. Tal vez otro
aspecto que se rescató de aquellos viejos shows en bares
y pubs.
Durante una hora, revivieron grandes clásicos y algunas
perlitas no tan difundidas de Memphis., como “A punto de estallar
de amor” o “Exactamente medianoche”, del disco “Nunca tuve tanto
blues”. Aclimataron el lugar con algunos bluses lentos como “Ya
no me toques” o “Eugenia”, y después levantaron a todos de
sus sillas para bailar con “Nena seguí de largo” y el Popurrí
que incluye “Boogie del preso”, “Boogie mamá” y “Boogie del
perro”. El final no podía ser de otra manera: “Moscato, pizza
y fainá”.
Berseiman se mostró muy contento con la presentación
de esta nueva banda, aunque aclaró que los 30 años
de Memphis (cumplido unos días antes del show) le hubiese
gustado festejarlos de otra manera, en clara alusión a la
reciente separación. Cipiliano, Raffetta y Raffo acmpañaron
muy bien a Villanueva y Berseiman, que demostraron, como si hiciera
falta, que conocen el género a la perfección.
Adios Botafogo, Bienvenido Don Vilanova
El Bluesman argentino da una vuelta de página y
comienza una nueva etapa. Durante los días 4, 8, 11 y 25
de Junio, con una imagen renovada, estará presentando nueva
banda y nuevas composiciones en Velma Café (Gorriti 5520),
Palermo

Gabriel Gratzer y su Gira Sudamericana
Como
todos los años, Gabriel Gratzer, comienza sus habituales
giras internacionales. A partir de Mayo inicia su Country Blues
tour 2008 Sudamericano que lo llevará durante el año
por Colombia, Brasil, Paraguay y Uruguay. Su primera escala será,
del 26 al 31 de este mes, en Colombia, con 5 presentaciones
que, además, incluyen la apertura y cierre del 2º Festival
de Blues de Santiago de Cali, Colombia. Para más información
sobre la gira se puede visitar www.gabrielgratzer.com.ar
Carl Verheyen en Roma
por Martín Sassone
martinsassone@hotmail.com
Lo
primero que deben hacer los amantes del blues al llegar a Roma es
chequear la página de Internet de Stazione Birra (www.stazionebirra.it),
un inmenso bar con un escenario muy pro -de 15 metros por 7, con
amplificadores de 20.000 wats de potencia- por el que pasaron músicos
como Joe Bonamassa, Derek Trucks, Eric Sardinas, Chris Duarte y
Popa Chubby. Así tendrán una idea de quiénes
estarán tocando allí mientras dure su estadía.
Llegar a Stazione Birra no es una tarea sencilla. El club
está ubicado en las afueras de Roma, a una media hora en
subte a la que luego se agregan 15 minutos de ómnibus desde
el centro histórico de la ciudad, donde se lucen la Piazza
Spagna, la Fontana de Trevi y la Piazza Navona. Pero vale la pena
ir hasta allí. Eso sí: hay que asegurarse, antes de
llegar, cómo regresar a Roma una vez que el show termine.
El 7 de mayo fue el turno del guitarrista californiano Carl Verheyen,
reconocido músico de sesión que tocó con grupos
y músicos tan diversos como Supertramp, Robben Ford, Joe
Jackson Little Richard y Allan Holdsworth, además de haber
realizado decenas de colaboraciones para bandas de sonido del cine
y la tevé: desde Ratatouille y L.A. Story
hasta Lost y Cheers.
Verheyen es un virtuoso de la guitarra que sabe torcer
los límites, ya sea tocando blues, rock country o jazz. Tiene
una técnica muy pulida y por momentos puede sonar como Joe
Satriani, después como Mike Bloomfield o Robin Trower, o
incluso como John MacLaughlin o Danny Gatton.
En
el bar había muy poca gente para un sitio tan grande: no
más de cincuenta personas, muchos con pinta de ser músicos.
La cerveza que se fabrica allí corría en chopps de
medio litro cuando Verheyen subió al escenario a las 22.15
con su Fender Stratocaster, secundado por el baterista Wilfredo
Reyes (ex Santana) y el bajista Dave Marotta. De entrada dejaron
bien en claro que sería un show muy potente. Arrancaron con
un shuffle feroz y unos solos que cristalizaron el aire.
El show duró poco más de una hora y media en la cual
Verheyen desplegó toda su técnica con la guitarra
eléctrica y también con la acústica, tocando
un amplio repertorio de canciones. La mayoría de los temas
fue compuesta por él y por Dave Marotta y editada en sus
discos No borders (1988), Slang Justice (1995),
Slingshot (1998), Atlas overload (2000) y su
último trabajo, Take one step , de 2006.
Pero también tocó Two trains running, de
Muddy Waters, y dos temas de los Beatles: una fabulosa versión
ska de Taxman, y una reinterpretación instrumental
de All you need is love , con la que cerró el recital
y en la que el baterista Wilfredo Reyes se lució con la percusión
vocal.
Verheyen no es un artista que busque hits o prensa, tiene la agenda
muy cargada entre sus compromisos como músico de sesión
y su propia banda. Así que, si alguien tiene la fortuna de
cruzarse con alguno de sus shows en algún viaje, no debe
dejar de ir a verlo. Vale la pena.
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