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Florencia
Ruiz
Vive en Rosario - Santa Fe
Trabaja en el programa radial "Blues Mundano" que se emite
por Radio Universidad 107.1 los domingos de 20 a 22 hs.
Escribé notas sobre blues, rock y jazz. Toca banjo tenor,
contrabajo y bajo eléctrico. Contacto: floruiz75@hotmail.com
Entrevista
a Black Amaya
(3er. Festival de Rosario 6,7 y 8 de Abril 2006)
Por Florencia Ruiz
¿Cómo se formó el quinteto, cómo
te sentís con este formato?
Me siento cómodo, por la gente que integra el quinteto,
por el sonido, por los temas que estamos tocando, como estamos trabajando,
y la idea que tenemos, que es tocar sin fines de lucro. Es decir,
soñamos con que venga gente a vernos pero no tenemos muchas
pretensiones de llegar a un Obras, a un River. Porque el blues y
el boggie no es una música muy conocida, más en la
generación de jóvenes. Es como para un estile el blues,
entonces cuesta. Eso lo sabemos. El grupo tiene dos años
y tres meses, grabamos un disco, lo grabó Alvaro Villagra,
se llama Concarán y lo vamos a sacar si Dios quiere para
el 20 de mayo, o presentamos en El Condado. Estamos contentos, tenemos
buena onda entre nosotros. Y estamos contentos que nos invitaron
al Festival. Son gente que quiere hacer la cosas bien, y nosotros
apoyamos cuando vemos que es gente piola la que quiere hacer estas
cosas. En Buenos Aires no hay festivales de blues. Yo intenté
el año pasado, llamé a muchos músicos de blues,
bandas que yo conozco, y me dijeron "bueno, contá conmigo",
pero nadie quiere trabajar. Por eso a veces estoy medio enojado
con los músicos de blues, porque no nos movemos todos juntos
para que difunda más.
¿Cómo es una banda cuando su mentor es el baterista?
Lo que pasa es que yo me animé hace muchos años a
hacer las cosas por mi cuenta, porque no quería terminar
siendo un secionista acompañando a otros artistas. Yo también
tengo mis gustos musicales, mis ideas, y siempre busqué cosas
distintas. También tuve un trío de rock&roll en
el año '97, un trío de rock&roll tejano muy bueno.
Yo me acuerdo que le regalé el disco a Juanse y le gustó,
y a Pappo también. Y Pappo me dijo "a esto acá
no le dan bola, porque es bueno lo que estás haciendo".
Y siempre intento hacer cosas, siempre estoy buscando hacer cosas
distintas. Y esta es la banda que yo ya me decidí que es
la que me gusta. Soy un tipo grande, en vez de tocar jazz toco blues.
Y yo organizo todo por las propias ganas que tengo de sacarme el
gusto. Hoy es una pena porque no pudimos tocar un tema que hacemos
de los Stones, hacemos temas de Willie Dixon, todo lo que yo escucho
en mi vida lo traigo al ensayo, hablo con los pibes, y como les
gusta también el blues lo tocamos.
Pero claro, es raro que sea un batero...más que yo no hago
muchos solos, no hago cosas fusioneras en batería. Acompaño,
me gusta acompañar música.
También hay que saber acompañar
Sí, hay muchos bateros que no saben acompañar porque
se aburren. Pero yo no me aburro, escucho a todos los demás
como tocan, me meto adentro de ellos, de lo que están haciendo
y lo voy persiguiendo con las notas. Medio que yo me viajo bastante,
acompañando.
A 30 años de la peor dictadura que viviera nuestro país,
¿qué recuerdos tenés vos de cómo era
ser un artista en esa época?
Yo, como todo músico que vos le preguntes cómo eran
los años 70, vivir y tocar era muy difícil. en los
70 se empezaban a perseguir a los estudiantes, a los comunistas,
a los estudiantes de psicología, cantantes, como el Flaco
Spinetta, Javier Martínez, Lito Nebbia, León Gieco.
Ya los perseguían, Pappo también estaba perseguido.
Tocamos en un boliche, estábamos zapando los más bien,
teníamos 20 años nosotros, y por ahí te caía
la policía, te cortaba la luz y todos arriba de un colectivo
presos. Te pegaban, te dejaban dos días adentro, y nos decía
el Comisario: "no los quiero ver mañana ahí porque
van a ir presos de vuelta". Nosotros salíamos, nos bañábamos,
y volvíamos a tocar. Y era duro tocar, porque estaba empezando
todo ese tema de los represores. Y yo estuve hasta el '73, cuando
me fui de Pescado (Rabioso) me fui a España, y volvía
a finales del año '78. Y yo me fui no porque me persiguieran,
sino porque era imposible vivir acá y tocar. Era muy duro
tocar. Si le preguntás a cualquier músico de mi época,
a Cantilo, a ?? (Willie) Quiroga...a Spinetta, que ha ido preso
muchas veces, lo encerraban aparte, le decían que no cantara,
que se cuidara...mal, muy mal. Pero teníamos la alegría
de que la gente nos respondía, y nosotros nunca supimos y
nunca tocamos pensando en que algún día íbamos
a ser parte de ese movimiento tan importante como fue el rock nacional.
Porque teníamos 20, 22 años. No teníamos idea,
tocábamos por amor al arte. Yo la pasé bien porque
toqué siempre. Pero cuando uno va creciendo se va dando cuenta
que...como es mi caso, que a mí me gustaría cantar,
tocar la guitarra, e ir por os lugares, por las villas, para ayudar
a la gente, para hacer música de protesta si se puede decir.
Pero con la batería no puedo expresar mucho. Pero estoy en
contra siempre, de cualquier dictadura. Yo tuve amigos que desaparecieron,
porque eran estudiantes, yo por tocar la batería zafaba.
Fue terrible. Pero bueno, dejamos discos, dejamos una película,
que la pasan cincuenta veces en ISAT, "Hasta que se ponga el
sol". Ahora estoy disfrutando más tranquilo, pero me
da mucha bronca las injusticias que hay.
Hoy hay otra realidad totalmente diferente, pero también
difícil para un músico, sobre todo después
de Cromagnon....
Bueno, ahí también tengo una bronca tremenda. Tuvo
que pasar Cromagnon, que murieran 194 pibes. Y mi hijo casi va ese
día, pero como yo tocaba se vino conmigo. Eso fue lo que
colmó la copa de agua. El rock lamentablemente se convirtió
como en un partido de fútbol. Y la música no era así
en los años 70, era otra cosa. Hoy en día hay gente
que toca porque le gusta la música, pero hay muchas bandas
que se toman al rock como a un equipo de fútbol. Y creo que
lamentablemente Cromagnon también pasó por eso. Nadie
controlaba nada, nadie sabía el peligro que corrían,
en Cromagnon se ganó plata siempre, los músicos están
contentos con Chaván porque siempre ganaron guita. Y este
es un modelo también de público y de música,
con el que yo no estoy de acuerdo, con las bandas "cancha".
A mí me molesta, como músico, como padre, y también
como espectador. Y culturalmente pienso que se va arengando cada
vez más todo tipo de violencia, discriminación, toda
esa pavada. Que a través de una banda dicen "que se
muera Ceratti", "el que no salta es un inglés",
que lo veo por todos lados. Mick Jagger y los Beatles son ingleses,
el idioma del rock mundial en esencia es el inglés. Toda
esa cosa tan confusa, de los músicos que tienen la oportunidad
de guiarlos un poco, ser líderes de una banda...está
bien, el que canta es igual que el que está abajo, tenemos
que vivir en el mundo real, que hay miseria, hay injusticia. Pero
paren la pelota, no es tan así. A mí me da mucha bronca
y pena también, que haya pasado lo de Cromagnon.
Te interesa difundir el tema indígena, y lo hacés
en tu página también
Y sí, no ves el color de piel que tengo y de pelo (risas).
Bueno, es que empecé a leer un poco la historia de los aborígenes
argentinos. Tengo un tatoo de un cacique tehuelche, y me empecé
a interesar por sus costumbres, por sus raíces, por su cultura.
Como se fue perdiendo todo eso, ¿no?, a raíz de las
invasiones, las injusticias que vive esa gente, los onas, los tehuelches,
los huarpes, los comechingones, los mapuches. Y tal es así
que yo me voy a vivir a un pueblo que habitaban los indios michilingues
y mi padre es de ahí. Tengo una raíz indígena,
eso es seguro. Es como un homenaje que les hago a ellos, no tengo
que olvidarme de donde vengo. Con mi mujer estamos pensando en irnos
a vivir a 20 kilómetros de las sierras comechingones en Concarán
en San Luis, porque me tira la sangra india. Pienso que somos los
primeros, como los bluseros. También con la historia del
blues me pongo a pensar en esa gente, como fueron perseguidos, y
todo lo que dejaron, toda la música que estamos tocando nosotros
y toda la música del mundo partió de ellos. Por eso
hay cosas que me dan bronca, de que el tipo que toca no se da cuenta
realmente, a veces, y llenan estadios. Y nosotros tenemos que estar
luchándola. Por eso valoro mucho esto que hacen ellos, difundir
por poco más, dar un espacio.
Florencia Ruiz
floruiz75@hotmail.com
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