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Florencia
Ruiz
Vive en Rosario - Santa Fe
Trabaja en el programa radial "Blues Mundano" que se emite
por Radio Universidad 107.1 los domingos de 20 a 22 hs.
Escribé notas sobre blues, rock y jazz. Toca banjo tenor,
contrabajo y bajo eléctrico. Contacto: floruiz75@hotmail.com
Miguel
"Botafogo" Vilanova en Rosario, presentando temas de su
próximo disco - 26/6/2004
Una guitarra. Madera, metal, cuerdas. El hueco que aloja el alma,
lo que no está y da cuerpo a lo que está. Una resonadora
íntegramente plateada. Una voz. Un canto que se apoya en
las palabras que se deslizan por la cintura de la guitarra. Suave.
Muy suave. Para empezar a subir, a tomar calor, a adueñarse
del ritmo del aire. El corazón se agita. Los dedos bailan
sobre las cuerdas que parecen estar a punto de estallar, para caer
en una calma final, que precede a los aplausos.
Nadie hubiera podido definir mejor esa noche que el mismo Botafogo:
nos anticipó que sería como hacer el amor. Ir quitando
cada prenda a su tiempo, descubriendo la piel de a poco, dejando
que la temperatura vaya empapando el ambiente. Con cada nota, con
cada silencio, con cada vibración de su guitarra y de su
garganta.
El clima era íntimo y relajado. Un diálogo continuo
con el público como si fuera parte de él, y cargado
de buen humor, hizo transcurrir una noche que pareció volar
en un instante. Los relojes parecían engañar al observar
que sus agujas marcaban dos horas de recital. (¿Sería
que nos mentían o que la magia de aquellas manos había
detenido el tiempo...?).
La banda de Miguel "Botafogo" Vilanova está nutrida
por excelentes músicos, muy jóvenes, y con la sorpresa
adicional de tener una baterista mujer. Es raro encontrar mujeres
instrumentistas, más aún en un instrumento considerado
masculino como es la batería. Silvana Colagiovani es un claro
ejemplo de que el virtuosismo no distingue sexos. El resto de los
integrantes son Sergio Arias en guitarra rítmica, Rafael
Pravetoni en bajo, y Gustavo Lozano en teclados. Botafogo en voz,
guitarras y lap.
La sala Lavardén repleta alojaba gente de todas las edades,
pero en especial a muchos guitarristas, la mayoría de los
cuales estiraban sus ojos lo más posible desde las primeras
filas o colgados de los palcos laterales para ver las manos del
maestro.
Antes de comenzar la música, la resonadora reflejaba las
luces del escenario sobre el público, y Miguel dirigía
esa luz sobre todos los rincones. Parecía un sacerdote bendiciendo
a sus súbditos, haciendo llegar la luz a sus almas.
El repertorio estuvo compuesto por variados temas, como "Blues
para mi guitarra", "Little red rooster", "Sitting
on the top", "Kalipso" y "Slide blues"
entre otros. También estuvo presentando temas del próximo
disco pronto a salir llamado "Don Vilanova", el cual contendrá
16 canciones, la mayor parte de ellas inéditas y de su propia
autoría. Pudimos escuchar temas como "Juremos con gloria
vivir", "El mentiroso", "Hablé con Dios".
Durante el mes de julio Botafogo emprenderá su sexta gira
por Washington junto al armonicista Bruce Ewan, y luego hará
gira por Chile en agosto.
Y esto conversábamos antes del recital:
Vos que anduviste tocando por muchos países del mundo,
junto a músicos de varias nacionalidades, ¿pudiste
comprobar que la música es el verdadero idioma universal?
Si, ya lo creo. Cuando estaba en Japón que no entendía
nada, y tocábamos y pudimos hacer un show bárbaro,
pudimos hacer cuatro giras y grabar un disco...Si, es cierto.
Estuviste con músicos por ejemplo de EEUU, que por ahí
en otro ámbito nos verían como "sudacas"
o latinos...vos ahora vas a estar de nuevo en una gira por allá...¿cómo
te sentís en ese sentido?
No...en ese sentido el que está arriba del escenario soy
yo. Así que, los tipos de "sudaca" nada...un respeto
total, porque se dan cuenta que conocés ese idioma. Bueno,
yo toco por lo general en lugares donde la gente que se acerca conoce
lo que es el blues, máxime en EEUU. Además toco con
unos músicos impresionantes cuando voy, así que...a
mí siempre me han recibido muy bien. No todos los norteamericanos
son Bush y su gabinete, hay muchos genios, mucha gente muy buena,
muy sensible, muy gaucha, muy inocente. Hay de todo.
¿Tuvo que ver el blues en esta forma distinta que tenés
de ver la vida y de transitarla?
La verdad que si...si, porque una cosa lleva a la otra y una serie
de sincronicidades que se fueron dando en mi vida, por el blues,
por la música te diría...pero el blues tiene una responsabilidad
enorme en ese sentido. En relación a los músicos al
conocer sus biografías, al tener la suerte de conocer a algunos
de ellos...siguió inspirando para un montón de otras
cosas, para leer...Yo había terminado la secundaria y odiaba
leer cualquier cosa, lo único que quería leer era
el boletín que decía "Aprobó". Seguí
aprendiendo cosas, había locuras como gente que seguía
siendo un negro africano como Taj Mahal sin ir más lejos.
Y bueno, eso me fue llevando a leer otras cosas, estudiar otras,
a tratar de crecer un poco, de limpiar un poco tanta mala educación.
Yo creo que el blues y meterme en la música me llevó
un poco a eso.
¿Qué pensás de la "incultura"
de mucha de la música que escucha gran parte del pueblo de
nuestro país? Digamos...pop, cumbia villera, ese tipo de
cosas...
Mirá, siempre existieron músicas que coparon la venta
de discos, los medios, por su masividad...siempre existió.
Yo me consuelo con que por lo menos la gente baila, va a un lugar
y se reúne, y escucha...que se yo...música. Claro,
por ahí no escucha siempre música.
Hay veces que van los músicos con mini-disc, lo ponen y hacen
la mímica...Pero pienso que tarde o temprano, sobre todo
en Argentina en un momento como este en el que hay muchas expresiones...todo
el mundo puede escuchar de todo, no? Hay quienes prefieren la bailanta,
la cumbia villera, lo electrónico...pero si en algún
momento se cruzan con alguno de los cientos, decenas o miles de
espectáculos que se organizan siempre va a enganchar buena
música, de todos los estilos. Buena música de salsa
para ver que es distinto que la cumbia villera, buena música
de rock&roll para ver que es distinto que el pop barato tipo
Bandana...si escucha jazz o escucha blues siempre va a escuchar
artistas que lo van a poder hacer madurar. Un poco como que uno
escucha a su tiempo las cosas y también dependiendo del lugar
que vive...eso tiene que ver. Yo me consuelo un poco con que esa
música por lo menos la gente se junta a bailar...A mí
me gustaría que todos los fines de semana estuviera B. B.
King tocando acá en Argentina. Pero bueno, ojalá que
algún día la gente que escucha esa música se
cruce con el blues, con el buen jazz, con el buen rock&roll,
con la buena música clásica, con buen folcklore, con
el buen tango, así seguramente su vida va a cambiar.
¿Qué pensás que puede aportar un músico
desde sus letras?
Mirá, yo humildemente lo quiero decir porque no tengo canciones
famosas, nunca tuve una canción número uno, ni número
diez, ni número nada...pero hay gente que me ha dicho "uh,
sabés que cuando escuché tal cosa eso me inspiró
para tal otra, entonces me dediqué a tal otra y a tal otra,
y te tengo que agradecer...porque eso me hizo reflexionar en algo"...Bueno
claro, no es masivo, pero es cierto. Alguna vez uno piensa una canción
y alguien la recibe. Está León Gieco, o alguien así,
que sus letras obviamente están influenciando a la gente...no
influenciando, pero al menos, creo yo...no se si es así...creo
que los hacen pensar en algo, o reflexionar en algo, tener un poco
más de conciencia a lo mejor del amor que nos debemos los
unos a los otros. Yo me acuerdo de pibe escuchar a Spinetta o a
Pappo con "Adonde está la libertad", y eso me hacía
pensar. U otro grupo que escribió unas letras re locas, "La
cofradía de la flor solar", y yo decía "¿qué
es eso?". Entonces sentís hablar del surrealismo, el
dadaísmo, Arto...sale un disco de Spinetta...¿Arto,
cómo, qué es, qué quiere decir...? esto fue
como poniendo granitos de arena, pequeños prismitas donde
si vos seguís la luz por ahí llegás al origen.
Bueno sí, es cierto es que está todo contaminado como
para que eso se escuche mucho menos, y haya mucha menos gente que
tenga la oportunidad de ver esa puntita de luz.
Incluso creo también que un músico puede ser también
la voz de muchos que no se pueden hacer escuchar...
Si...pero hay veces no les gusta, hay artistas que no. Prefieren
que no, nunca quieren omitir opinión ni nada. Hay otros que
sí, que son artistas ---- para que el otro "no se que",
pero si como para que uno mismo. hay artistas que es más
por él mismo por mostrar como la evolución de uno
mismo sirve, a lo mejor. Hay artistas que dicen "uy, si digo
esto justo ahora en este momento de la coyuntura todos van a decir
que bueno"...También hay formas como más poéticas,
no tan sermoneadoras, yo no soy el más indicado para hacerlo,
mil veces he hecho canciones de tipo consejo, y sermoneantes. Pero
la verdad que ahora tengo como otra búsqueda de cosas, otra
madurez para hacerlo, otros elementos y otras herramientas para
hacerlo y por ahí un poco le esquivo a eso. Sin embargo hay
canciones que las escribo a veces improvisadas por algunas cosas
que veo en la coyuntura digamos. Por ejemplo me enamoré de
la frase "un mundo mejor es posible", que la dijo Fidel.
Entonces yo dije "puta, un tipo que tuvo 600 atentados en su
vida, y durante 50 años a nadie le importó un culo...y
tendría que estar lleno de resentimiento y de ganas de decirle
a todo el mundo las cuarenta en la cara y sin embargo el tipo dice
"un mundo mejor es posible". Quedé enamorado de
eso, el tema dice algo que está como medio improvisado, ahora
está tomando como otro formato, y bajo línea con ese
solo tema. Después canto canciones más entretenidas...y
después la búsqueda mia con la banda, con la música,
con buscar un sonido original quizás, si veo otras bandas
de blues que pueda decir "ah, si, bueno, pero acá escuchamos
esto y aquello, con aquella banda escuchamos aquello y aquello otro...bla,
bla" y que se forme una cosa ahí. Y se dan cosas como
quizás que alguien te diga "la primera vez que escuché
blues acústico fue cuando vos estuviste esa noche allá,
te acordás en Formosa? Si...yo estaba ahí, y me hice
fanático del blues acústico, ahora tengo una colección
de 200 discos acústicos, me fui a EEUU, todo porque vos fuiste
un día con Durazno de Gala y tocaste blues acústico".
Eso...está bueno, viste?
¿Por qué los músicos de blues en algunas
cosas son muy cerrados, como por ejemplo esa eterna rivalidad con
el jazz que tienen muchos?
Es mutuo, porque el jazzero...no todo el mundo, estamos hablando
de extremistas y de fundamentalistas. Pero muchas veces los que
estudian jazz empiezan a menospreciar el formato del blues porque
se toca en una sola escala, porque es más escueto, es más
desposeído. Y viceversa muchas veces por envidia los bluseros
dicen "no, el jazz es una comida de coco y no se qué.
Tocan cualquier cosa desafinada y dicen que es jazz". También
muchas veces porque no tienen la técnica suficiente como
para tocar por ahí incluso la gente de jazz que él
admira, no? Sin decirlo...Me parece una tontería.
Pero sí la historia no miente, no te engaña en el
sentido que el blues existió y el jazz existió después,
jugando con el blues. O sea, porque hay que saberlo como es también
en el contexto socio-político-histórico. Los primeros
maestros del blues eran realmente esclavos, y no podían ir
a Berkley a estudiar música ni al conservatorio de los blancos,
ni nada, viste? Trabajaban con su intuición, y con sus cosas
que conservaban en su memoria, y que iban pasando...una guitarra
desvencijada que encontraban tirada en un campo se volvía
a convertir en una guitarra con unos alambres y tornillos en la
parte que estaba arreglada. En fin...ellos son os que crean una
forma, una fórmula del blues. Eso de cantar en menor y el
acorde estar en mayor, entonces se crean esas disonancias, la blue-note.
Luego el blanco va como...blancos y negros...van admirando y queriendo
esa música, y reformándola se hace el jazz, por alargar
las fronteras del blues tradicional. Y se hace mudo, porque en el
jazz básicamente no se canta. Hay cantantes y que se yo,
pero el jazz hace como una música instrumental, para improvisar,
y alargar un formato inicial, y divertirse alargándolo.
Pero digamos que no hay rivalidad porque es como si hubiera rivalidad
entre el abuelo y el padre...Si, bueno, puede haber así cosas,
pero el blues es el padre, o el abuelo, o la madre del jazz. Pero
sí es cierto que existe una rivalidad bastante tonta, porque
además siempre por lo general cuando se juntan músicos
de jazz y blues hacen genialidades. Yo lo digo por mí, salvando
las distancias, pero un grande como Walter Malosetti yo lo convoqué
a hacer unas grabaciones y tocamos juntos. Nosotros tocamos blues
básicamente, y él tocó arriba que es un violero
de jazz eximio y era como si hubiéramos ensayado toda la
vida. El se divertía con nosotros, y nosotros le hacíamos
el aguante a él y lo hacíamos tocar con cierta decisión.
Y estaba re loco, saltaba en el escenario.
¿Es una coincidencia que tengas músicos tan jóvenes
en tu banda?
Sí, un poco sí porque las bandas van sufriendo así
como mutaciones, y un músico tiene por ahí otro tipo
de compromisos o cosas. Silvana es amiga de mi hijo. Lozano llegó
también por una audición a la que yo convoqué,
es un pibe muy joven, que tiene 18 años.
¿Cómo se transitan 30 años junto al blues
sin que te hayas cansado o aburrido?
No, porque es una música que a mí no me aburre para
nada. Yo hace 35 años que escucho blues, que lo descubrí,
que empecé a descubrir a esos artistas poco a poco. Y hay
tantos, y tantos discos y tantas obras que no conozco que constantemente
estoy descubriendo cosas y músicos gloriosos, que por ahí
no son tan conocidos. Y voy atando cabos, y digo "ahh...ésta
frase que tocaba fulano viene de acá, porque...y a ver, ¿éste
disco cuándo fue editado?..." Y voy atando cabos. Además
me gusta tocarla, me gusta enseñarla,. Entonces estoy muchas
horas con pibes que son intensos. Muchas horas con pibes enseñándoles
los primeros blues, a superar ciertas barreras técnicas,
y eso me da a mí como un subproducto constante como de tocar
de taquito cada vez más. Lo cual eso es lindo, porque te
empezás a preocupar por otras cosas, decís "bueno,
esto está resuelto". Y tratás de cantar un poco
mejor, escribir mejores letras, componer otros temas, o empezás
a estudiar otras cosas más para que se amalgamen algún
día con esto que ya se. Y haya otro pequeño subproducto
ahí de otro nivel, o diferente, de otras escalas, de otros
estilos incluso.
Me quedó esa imagen inicial de la luz reflejándose
en la resonadora. Pensé en el sol cegando los ojos de los
trabajadores en las plantaciones de algodón. Pensé
en el peso del blues, en su nacimiento, en su historia cargada de
dolor, en esas letras que desahogan sentimientos. Hoy, tantos años
después, tan lejos, tal vez viviendo dolores muy parecidos,
reflejando los propios en nuestras letras. Botafogo fue un pasaje
a esa historia, y a la nuestra también.
Que alegoría. El nos iluminó con su guitarra, porque
es la luz de nuestros oídos.
Florencia Ruiz
floruiz75@hotmail.com
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