|
Florencia
Ruiz
Vive en Rosario - Santa Fe
Trabaja en el programa radial "Blues Mundano" que se emite
por Radio Universidad 107.1 los domingos de 20 a 22 hs.
Escribé notas sobre blues, rock y jazz. Toca banjo tenor,
contrabajo y bajo eléctrico. Contacto: floruiz75@hotmail.com
Reportaje
a Carlos Francingues (baterista Grupo de Jazz Santa Rosa)
20º Festival de Jazz Tradicional - 5,
6 y 7 de noviembre, Santa Rosa - La Pampa
¿Cómo se hace para sostener durante veinte años
un festival de jazz, acá en La Pampa?
Con mucho esfuerzo, mucho trabajo, y con muchísima preparación
con anticipación, con mucha posibilidad de hacer números
finos, con apoyo de organismos estatales, nosotros siempre recibimos
en mayor o en menor grado ayuda del estado provincial, para paliar
parte solamente de los gastos del festival. El resto, tiene que
ver con entidades privadas y negocios de Santa Rosa que hacen su
aporte. Después nosotros utilizamos mucho la metodología
del canje, por ejemplo con el predio de La Rural le decimos: "¿cuánto
sale el predio? Sale tanto". Bueno, después tocamos
gratis para la Asociación Agrícola Ganadera, que es
donde se hace eso. O por ejemplo cuando se hace en El Teatro, que
es un organismo del estado, terminamos después pagándolo
con una actuación.
Ustedes pagan con su trabajo
Exacto, pagamos con nuestro trabajo. Muchas veces con plata del
grupo. A veces tocamos, no se reparte la plata y eso queda volcado
para el Festival. Y después, el esfuerzo personal de cada
uno con el trabajo que hay que hacer para un festival.
Ahora este termina, ¿y ya están empezando a trabajar
para el que viene?
Sí, ya está el 3, 4 y 5 de noviembre de 2005. por
supuesto que mañana desarmamos todo el circo, nos tomamos
una semana...
Duermen...
Sí, por primera vez. Vemos a nuestras familias y empezamos
la semana que viene otra vez a pensar cómo podemos hacer,
para hacer algo diferente. Empezar a pagar todas las cuentas que
tenemos y empezar a ver cómo conseguimos recursos para el
año que viene. Es una cosa que nos lleva mucho tiempo, que
vos lo ves y parece que es una pavada hacer eso, pero hay un montón
de pequeñísimos detalles que no se tienen que escapar,
porque tenemos la necesidad de mantenernos orgullosos de lo que
estamos tratando de hacer. Este festival lo hacemos solo por el
hecho artístico y cultural, nosotros nunca ganamos plata
con este festival. Con solo ver el auto de nosotros te das cuenta.
Algunas bandas se han negado a venir, diciendo que nosotros ganábamos
plata con esto. Y muchas veces hemos puesto de nuestro bolsillo,
por ejemplo en el año 2001, en ese momento éramos
ocho los integrantes del grupo, hubo que poner $400 de cada uno
para poder subsanar los gastos. Además nosotros en parte
de lo que recibimos en correspondencia a la gente que nos da un
aporte, por ejemplo una zapatería, nosotros les decimos:
"vos nos diste X pesos, nosotros tu plata la gastamos en esto".
Le rendimos todo, y tenemos una carpeta por año donde está
detallado hasta el último centavo que entra y que sale. No
queremos que nadie hable boludeces.
Igual no tendría nada de malo que ustedes ganen por el
trabajo que hacen...
No, no tendría nada de malo que nosotros ganásemos,
pero tendríamos que pagarle a las bandas, por otro lado.
Acá hay festivales te hacen ir, vos tocás gratuitamente,
y después el tipo embolsa un paquete de plata en el bolsillo.
Entonces no, no tendría que ser así. si ganáramos
plata nosotros con esto, tendríamos la obligación
moral de decirle a los músicos, "este año ganamos
tanto, esto es para vos".
¿Es difícil lograr algo así, tener un resto
para pagarle a los músicos?
Se podría, pero tendrías que entregárselo
a un ente empresarial y ahí ya se te escapa la organización
de las manos. Por ejemplo acá el Casino de Santa Rosa se
ofreció a hacerlo, nos pagaba un paquete de plata. Pero la
organización, la difusión, y todo lo artístico
lo manejaba el Casino. O sea, ya deja de ser tu festival, pediste
el espíritu de lo que nosotros pretendemos. Lo haremos bien
o mal, pero lo manejamos nosotros.
Es un orgullo tener a Jon Seiger este año
Es un orgullo tener a Jon Seiger, un tipo macanudo, pianista, organista,
cantante, trompetista bárbaro, una persona de gran sensibilidad,
de paz interior. Es un tipo que es de la iglesia bautista metodista,
evangélico metodista, y ahí toca el órgano,
en la iglesia. Ha sufrido un accidente muy serio y se ha recuperado.
Ha dado charlas aquí en las escuelas para hipoacúsicos.
Una persona siempre dispuesta a tocar, viajó de EEUU y llegó
a Buenos Aires el jueves a la tarde, y no paró desde que
llegó. Y mañana se va de nuevo a EEUU. Y es un orgullo
traerlo como fue un orgullo traer a Tich Bray, que es australiano,
y Manfred Shoenfeld, que es alemán, en su momento. Vino la
Retaguardia Jazz Band de Chile, Jacques Gauthe de EEUU, gente de
Uruguay el Ensamble de Jazz Francés de Montevideo, Palito
Miranda de Paraguay, ha venido gente de muchos lugares del mundo.
Y es un orgullo también tener algunas bandas acá.
La Delta Jazz Band creo que es una de las mejores bandas de la historia
del jazz en la Argentina, y fue la primera banda que creyó
en el Festival de Jazz de La Pampa. Y ha venido en quince ocasiones.
Vino cuando nunca se había hecho un festival de jazz en la
Argentina. Y el primero que se hace, se hace en la Pampa. Los porteños,
entre lo cual yo soy porteño también, dijeron: "no,
que vamos a ir a un festival en La Pampa, quiénes son esos
indios". Y los únicos que creyeron fueron la Delta Jazz
Band. Cuando volvieron y comentaron, ahí sí quisieron
venir todos. También tenemos el orgullo de tener a los de
la Small Jazz Band, que son amigos y maravilloso músicos.
Tony Salvador, que falleció hace un par de años, también
es otro de los grandes orgullos que hemos tenido. La Tradicional
Jazz Band de Rosario. Muchas bandas, muchos amigos que uno a logrado
a través de los años.
¿Cómo surgió este sueño de hacer
el festival?
El tema nació cuando el Grupo (de Jazz Santa Rosa) graba
su primer larga duración. Antes había granado un demo,
en un cassette, en 1982. Y lo mandan a Buenos Aires porque un amigo
de Neri Suárez (banjoísta del grupo en ese momento)
tenía un conocido, que conocía a su vez a un productor
que era conocido de Capuano Tomey, que era un difusor del jazz.
Se lo hacen llegar, este hombre lo escucha y le gustó. Y
lo pasó por la radio y dijo: "me mandaron un cassette
de jazz, grabado en una casa en La Pampa". La gente empezó
a llamar porque les había gustado. Entonces este señor
le devuelve al productor que tenía un conocido, que era amigo
de Neri Suárez, con una notita diciéndole que le gustaba
mucho. Mandaron otro cassette, ya en forma directa, y ahí
empezó la relación. Por medio de Capuano Tomey se
graba el primer disco en Buenos Aires, y viene a presentarlo acá,
con una multitud de gente. Entonces dice: "si Cosquín
es la capital del folcklore, por qué Santa Rosa no puede
ser la capital del jazz". Al otro día se fueron a comer
un asado en el garage de Tucho Fernández ( clarinetista de
la banda), y Capuano dice "che, ¿por qué no hacen
un festival?". "Sí, pero con qué, sino tenemos
bandas, no tenemos nada". "No se preocupen, yo los contacto".
Así nos conectó a la Delta, a la Rambla Vieja de Mar
del Plata, a otra banda del interior, y se armó el festival.
Y con un éxito que nadie lo creía. Al otro año
empezaron a venir más bandas, y ahí empezó
la historia...que no queremos que se detenga.
¿Cuál es tu principal motivo para trabajar durante
todo el año por este Festival?
Más o menos el mismo motivo que tiene los chicos en la fiesta
de egresado, seis meses antes, que es la alegría, el placer,
es eso, lo que sentimos todos. Tenemos una necesidad, y aparte estamos
transmitiendo un legado que nos dejó Neri Suárez,
nos emocionamos (se quiebra su voz), Coco Gómez y Mono González
que están vivos y han ido al festival. Es una necesidad interna,
es como que tenemos un mandato que no lo podemos parar. Y todo el
mundo que ha ido entrando al Grupo, lo asume como propio. Es algo
como si fuera una transmisión genética. Es motivo
de orgullo, y aparte nos encanta recibir a la gente en nuestras
casas, que es lo que más nos gusta, además de lo artístico
y lo cultural. Es una cuestión de orgullo también,
el Festival del año que viene se va a hacer, aunque sea en
el fondo de mi casa. Lo queremos seguir haciendo, porque tiene que
ver ya con un hecho cultural en La Pampa. Internamente nos decimos
que para qué nos metemos en semejante quilombo: no dormimos,
tenemos problemas de salud, hace semanas que no vemos a nuestras
familias, tenemos despelotes en los trabajos. Yo por ejemplo hace
veinte días que no aparezco por el trabajo, saqué
vacaciones, pero ¿por qué me las saqué en noviembre?
Las de mi esposa caen en enero.
Trabajás en tus vacaciones
Trabajo en mis vacaciones, los otros se escapan de sus laburos,
estamos hasta las dos de la mañana discutiendo, todo para
que pase en tres días. Somos fundamentalmente un grupo de
amigos. No hay gente acá que toque muy bien, y sea una jodida
de mierda. Se ha preferido muchas veces a gente que no toque tan
bien, porque cuando vos no tocás tan bien lo podés
mejorar con estudio, pero si sos un turro no vas a cambiar nunca.
Y es eso lo que me parece que más nos gusta: cómo
hacer para ir llegando de a poco al momento. La felicidad la vamos
consiguiendo a medida que lo vamos logrando, cuando empieza al Festival
ya se terminó la felicidad para nosotros, porque ya llegamos.
Nosotros estamos contentos, pero la felicidad ya pasó. Y
hay que empezar otra vez. Y eso es lo que nos mantiene vivos.
Florencia Ruiz
floruiz75@hotmail.com
Rosario
|