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Florencia
Ruiz
Vive en Rosario - Santa Fe
Trabaja en el programa radial "Blues Mundano" que se emite
por Radio Universidad 107.1 los domingos de 20 a 22 hs.
Escribé notas sobre blues, rock y jazz. Toca banjo tenor,
contrabajo y bajo eléctrico. Contacto: floruiz75@hotmail.com
Entrevista
a Claudio Kleiman
(3er. Festival de Rosario 6,7 y 8 de Abril 2006)
Por Florencia Ruiz
Contanos sobre tu banda
Kleiman-Bevilacqua tiene como dos épocas. Nos juntamos en
el '88 como dúo acústico y tocamos en esa época
más o menos hasta el '92. Ya en la última época
hicimos unas pruebas de meter bajo y batería. Tocamos en
todo le circuito de boliches que había en esa época,
tocamos bastante en Caras más Caras, Mediomundo varieté,
solíamos tocar con Durazno de gala, el grupo que tenía
Botafogo en esa época. Llegamos a tocar en un festival que
se hizo en Cemento por la reapertura de una revista, que nunca se
reabrió (risas).
Pero tocaron
Sí. Pero era audacia total, porque fuimos así como
dúo acústico en Cemento, en un festival donde eran
todas bandas de rock. No te voy a decir que tuvimos un éxito
estruendoso, pero no nos tiraron con nada, lo cual yo ya lo consideré
fantástico. Era una propuesta bastante rara para ese momento,
porque la onda de dúo con guitarras acústicas se asociaba
con música más bien folk, Sui Generis, Pedro y Pablo,
Miguel y Eugenio, más por ese lado. Nosotros siempre hicimos
músicas que tienen más que ver con el rock, el blues,
el rythm&blues, y era inusual ver esa música tocada con
esa instrumentación. Esto era antes de la época del
famoso unplugged de MTV, que trajo de nuevo a la superficie lo que
era la instrumentación acústica que estaba casi dejada
de lado en el rock. Hubo una época a principio de los '70
donde fue muy fuerte, y después para los '80 se había
olvidado completamente todo eso.
Bueno, eso sería un poco la primera parte. Comenzamos a
tocar en un boliche, los jueves por la noche. Tocamos durante unos
cuantos meses, se armaban unas zapadas impresionantes, venían
muchos músicos amigos a tocar. Me acuerdo que en un momento
se produjo una reunión informal de la Pesada del Rock, coincidió
que estaba en Buenos Aires un montón de gente, estaba Medina,
Kubero, Pinchevsky, Gabis, Isa creo que estaba también, una
bocha.
Más o menos hacia el '92 nos separamos y nos volvimos a
juntar justo diez años después, medio de casualidad.
En el verano de 2002 nos encontramos de vacaciones, nos pusimos
a tocar y enseguida hubo buena química. Los amigos que nos
escuchaban nos decían que estaba muy bueno, que teníamos
que seguir. Tocamos un par de veces en un boliche de ahí
de Valeria (del Mar), y a la gente le gustó. Justo estaba
también otro amigo, el gerente de Página 12, Hugo
Soriani, que me dijo: "Che, esto está muy bueno. Cuando
volvamos a Buenos Aires yo les consigo un teatro". Entonces
ahí nos dimos un poco de manija y recomenzamos. Hemos venido
tocando más o menos regularmente desde entonces.
¿Con la misma apuesta de la primer época, o la
renovaron?
Retomamos algunos temas que teníamos en esa época,
le agregamos otros. Durante 2003 y 2004 hicimos unos ciclos muy
lindos que se llamaban Noches de Blues del Sur, con un amigo nuestro
que es Jorge Senno, que suele tocar con nosotros y nosotros con
él, como invitados. Organizamos este ciclo en el que nosotros
éramos los anfitriones y teníamos un invitado especial
en cada uno de los espectáculos, que en general eran dos
días, viernes y sábado. Tocamos en ese ciclo con músicos
que nosotros admiramos y nos gustaban. Hicimos un par con Claudio
Gabis, querido amigo nuestro y maestro, con Kubero Días,
con Claudia Puyó, Miguel Canrilo. Y lo lindo de estos espectáculos
era que, más allá de hacer un recital conjunto, que
es lo que se hace habitualmente, lo planteamos como una colaboración
artística y eso era lindo, porque fueron espectáculos
únicos, medio irrepetibles, porque preparábamos un
repertorio especial para la ocasión en función de
cuál era el invitado que teníamos. Nos juntábamos
en distintas combinaciones, dúos, tríos, cuartetos,
hacíamos una parte acústica, otro eléctrica.
Fue tan lindo hacerlo como prepararlo. Juntarte a ensayar por ejemplo
con Kubero Díaz, era un lujo, fantástico. Esta serie
de espectáculos nos dio ganas de incorporar una base estable
de bajo y batería, para ya armarnos como cuarteto, sin descartar
la parte acústica. Pero lo acústico tiene sus limitaciones,
llega un momento en que querés la electricidad. Además
tenés que tocar en lugares chicos, donde la gente esté
muy atenta. En cambio si tenés la formación eléctrica,
si la gente no está atenta subís el volumen, le pasás
por encima y que hablen, no me importa, total yo no los escucho
(risas).
El año pasado, que coincidió que fue un año
de parate porque fue muy difícil tocar por todo el tema de
Cromagnon, nos dedicamos a buscar músicos para conformar
una base estable. Y ya estamos entonces como cuarteto con Cristian
Aranda en batería y Víctor Roca en bajo, que es la
formación que ahora queremos desarrollar.
No sacaron un material todavía, ¿están
en eso?
Sí, estamos en eso. Viste como es eso, en principio nadie
nos decía: "por favor chicos graben". Ahora surgieron
un par de posibilidades, así que estamos viendo de este año
por lo menos empezar a grabar un material. Hicimos una cosa que
va a salir ahora, una cosa típica pero que a mí me
dejó muy conforme y a la gente que lo escuchó también,
por suerte, y es que nos invitaron a participar de un homenaje del
rock a Atahualpa Yupanqui, un recital que se hizo en la sala B del
teatro San Martín. Distintos intérpretes del rock
haciendo temas de Atahualpa, nosotros preparamos uno, salió
muy lindo, una milonga que se llama "Guitarra dímelo
tú", con un arreglo a nuestro estilo. Ese es un material
muy lindo, no solo lo nuestro, está Alejandro Medina, Claudia
Puyó, Willie Quiroga, Pedro Conde, Fontova, Litto Nebbia,
Baraj Barruecos. Se grabó en vivo, va a salir ahora pronto,
editado por Melopea, y es un lindo proyecto en el cual estar metido.
Va a ser la primera vez que sale nuestro material editado. La gente
que lo escuchó le gustó mucho, nos han comentado que
el hijo de Atahualpa, Roberto Chavero, ese fue uno de los temas
que más le gustó.
¿Cómo se sintieron ayer en el Festival?
Estuvo bueno, fue una muy linda experiencia. Fue la primera vez
que venimos a tocar a Rosario, con esta banda que es relativamente
nueva. Nos recibieron muy bien, había un público muy
bueno, muy atento, muy receptivo. Además todo el evento estuvo
muy bueno, tuvo muy buen nivel todas las propuestas que se presentaron
esa noche, todas muy diferentes unas de otras lo cual hace más
interesante el espectáculo. Y creo que la gente supo apreciar
eso, se quedaron hasta el final a escuchar lo de Ciro que fue bárbaro,
que le puso como un moño a la noche. Bueno, cuando salís
a un lugar donde no te conocen, donde no tocaste antes y te reciben
bien, te da manija, te dan ganas de seguir adelante y por supuesto
de volver cuando se pueda.
¿Cómo empezaste con la música?
Tuve una experiencia de educación formal, que como suele
pasar en estos casos te aleja de la música. Empecé
a estudiar guitarra en el Collegium Musicum. Esto sería a
los 14 o 15 años. Yo quería sacar los temas de Almendra
y me enseñaban "María tiene un corderito"
(Mary have a little ??). eso fue muy desalentador. Seguí
tocando muy poco la guitarra por mi cuenta, pero en esa época
no había quién enseñara lo que uno quería
aprender. Es una cosa casi imposible de pensar ahora, donde hay
montones de escuelas, discos, videos, libros, tablaturas, y no pasó
tanto tiempo. Pero bueno, era así. La primera luz que vi
al final del túnel fue cuando empezamos con Expreso Imaginario
y conocí a la gente del MIA. Los MIA tenían una propuesta
totalmente diferente de la enseñanza musical, de pedagogía.
Tanto Lito Vitale, como Donvi que es el padre, que es un gran maestro
en todo sentido, enseñaban piano, teclado. Entonces yo pregunté
quién de los MIA enseña guitarra, y ahí conocí
a Alberto Muñoz, que era un poco el cantante y letrista de
los MIA. Porque MIA tenía una parte de canciones, donde el
líder era Alberto, y cantaban Alberto y Liliana Vitale, y
Litto organizaba toda la parte musical. Y otra parte que era de
música mayormente instrumental, que era una onda más
rock progresivo, rock sinfónico. Y bueno, lo conocí
a Alberto y fue una experiencia muy buena, nos hicimos muy amigos,
y me permitió creerme que yo podía tocar. Estudié
un tiempo con Alberto, y después el siguiente profe importante
que tuve fue Claudio Gabis, que también es un gran amigo,
y fue el siguiente paso del desarrollo. Conocer a Claudio me permitió
acercarme a una música que yo admiraba muchísimo pero
que la miraba con la ñata contra el vidrio, que es el blues.
Y también Claudio me permitió darme cuenta que, con
mis limitaciones, pero que podía tocar blues también.
Y bueno, aquí estoy, haciéndole pasar vergüenza
a gente tan buena con la que estudié.
Cómo se subsiste como músico, como vos decías,
post Cromagnon, y agregado a eso la reciente ley de Músicos
Y...dificilísimo. Estamos en una época que, ayer
comentábamos con Jorge Senno, ni en la época de la
dictadura estuvo tan difícil para tocar como ahora. Por supuesto
que nada que ver, que las comparaciones empiezan y terminan ahí.
Porque pasaban montones de cosas horribles que ya no pasan. Pero
en la parte del músico, especialmente el independiente, que
se maneja en pequeña escala y haciendo las cosas a pulmón,
yo creo que ni en las peores épocas de la dictadura estuvo
tan difícil como ahora. Porque en la época de la dictadura
se tocaba. Y ahora, realmente, es como escalar una montaña
de dificultades. Desde las habilitaciones de los boliches, que los
cierran continuamente entonces no hay lugares para tocar. Esto se
suma a todos los inconvenientes que ya existían de antes
y que te la hacen difícil, y es que el músico tiene
que pagar para tocar, generalmente. Tenés que pagar un flete,
el sonido, al bolichero, SADAIC, etcétera, y son más
las veces que terminás poniendo plata que llevándote
plata. A eso se suma que ya en esos lugares donde tenías
que lidiar con condiciones adversas, cada vez hay menos, especialmente
en pequeña escala, para los que tocamos para entre cincuenta
y ciento cincuenta personas.
A esto se suma esta moderna inquisición que esta Ley del
Músico que han sancionado, que beneficia solo a unos pocos
músicos que están mordiendo el queso en el Sindicato
de Músicos, y le hace las cosas más difíciles
a todos los demás.
Vos crees que el interés es solamente económico,
o puede haber una bajada de línea en cuanto contener al músico
como artista y a la música como modo de expresión
Yo creo que en este caso el interés es fundamentalmente
económico, y de control pero como para que no se le escape
los beneficios personales que puedan morder. No se si es tan de
control que les joda que hagas una letra contestataria, como podía
ser en la época de la dictadura. Les jode que vos puedas
tocar sin que ellos te puedan morder una parte de lo que vos te
ganaste legítimamente. El principal sentido de la burocracia,
y por supuesto de la burocracia sindical que es una de las más
nefastas que hay, es trabajar para su propio beneficio personal,
simplemente. Y en ese sentido esta ley es una cosa terrible, porque
no sólo tenés que pagar una matrícula anual
al sindicato, sino que el Sindicato se arroga la decisión
de decir quién es músico y quién no. Si volvemos
justamente a las épocas de las dictaduras - porque cuando
surgió el rock nacional había otra dictadura, que
era la de Onganía -, si esta ley hubiera existido en esas
épocas, el rock nunca hubiera podido existir. Porque imaginate
que en esa época los rockeros eran una especie de delincuentes
de pelo largo mal vistos por todos los estratos de la sociedad,
incluso los otros músicos que veían con horror como
esos pelilargos con guitarras eléctricas venían a
sacarles el trabajo. Los tangueros, los flockloristas, los del jazz,
todos estaban en contra. Imaginate si hubiera existido esta ley
en ese momento, el rock nacional jamás podría haber
surgido.
El Sindicato quiere que todo pase bajo su control. Y es ridículo
decirles a una banda punk de Lomas de Zamora, que se afilie al Sindicato
de Músicos y que de examen de idoneidad, y que si no no pueda
tocar ni cobrar una entrada. ¿Por qué no? Que toquen.
Acá hay una falacia en el argumento del Sindicato que no
se sostiene por ningún lado, que es equiparar a los músicos
a otros profesionales. Si vos sos médico o ingeniero, necesitás
una matrícula para ejercer tu profesión. Pero acá
estamos hablando de algo que tiene que ver con el arte, y es completamente
diferente. Si vos sos médico y no estás habilitado
para ejercer, podés estropear una vida humana, si sos arquitecto
podés hacer un edificio que se derrumbe. En la música
la gente tiene la amplia posibilidad de ejercer su elección:
si no te gusta algo, no vayas a verlo. No necesitás que el
Sindicato, como un tribunal de inquisición, te determine
quién es apto y quién no. Además muchos de
los que se meten en bandas, de rock especialmente, son tipos que
por ahí hacen su experiencia en la música unos años
y después siguen su camino por otro lado. ¿Por qué
esos tipos no pueden hacer su experiencia con la música?
Porque de esos tipos también salen los que van a ser los
grandes músicos del mañana. De doscientos tipos que
forman una banda, de repente hay ciento ochenta que dejan la música
dos años más tarde y otros veinte que van a seguir
toda la vida como músicos. Y de ahí salen los Spinetta,
los Fito Páez, los León Gieco y todos.
Como si la música fuera para unos pocos privilegiados
y no todos pudieran expresarse a través de ella.
Claro, por eso digo que es anticonstitucional, que cercena la libertad
de expresión. Y todo esto está haciendo muy embromada
la cosa de tocar. Especialmente en pequeña escala, porque
ya sabemos que cuanto más grande sos tenés un aparato
detrás, y las cosas pasan por otro lado y se arreglan.
Ya se están organizando los músicos en contra
de esta ley
Están empezando a organizarse, porque ahora estamos recién
cayendo en la cuenta de la tocada de culo que nos hicieron. La cagada
es que esto tiene carácter de ley, así que hay que
conseguir otra ley que la derogue. Se va a complicar pero creo que
se va a lograr, porque esto no se sostiene por ningún lado.
Florencia Ruiz
floruiz75@hotmail.com
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