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Florencia
Ruiz
Vive en Rosario - Santa Fe
Trabaja en el programa radial "Blues Mundano" que se emite
por Radio Universidad 107.1 los domingos de 20 a 22 hs.
Escribé notas sobre blues, rock y jazz. Toca banjo tenor,
contrabajo y bajo eléctrico. Contacto: floruiz75@hotmail.com
Edelmiro
Molinari junto a Bonzo Blues Band - 17/10/2003
El blues y el rock atemporales, traspasan generaciones y estremecen
sangres de hijos y padres. Y algunas veces reúnen en un escenario
a uno de los creadores del rock nacional, con quien fuera un seguidor
y que ahora pisa las tablas con la misma fuerza.
Y ese encuentro se dio el viernes 17 en El Sótano en la ciudad
de Rosario, en el cual se presentó la Bonzo Blues Band, con
la participación del invitado especialísimo Edelmiro
Molinari.
La noche arrancó a cargo de la banda que lidera Bonzo Morelli,
excepcional guitarrista y cantante, junto a Marcelo Sari en batería,
Franco Capriatti en armónica y Marcelo Gallego en bajo. Se
sucedieron temas de blues y rock, en manos de músicos virtuosos,
portadores de un groove que eriza la piel.
Los invitados fueron una clara muestra de lo mejor del blues local.
La primera fue Sandra Corizzo, quien envolvió el recinto
con su maravillosa e inconfundible voz en el clásico "Same
Old Blues". En algunos temas estuvo presente Marcelo Bizzarri
en piano, y Caburo regaló el color de su voz en su tema "Yo
nací en Rosario", el cual describe particularidades
de nuestra ciudad.
Estábamos maravillados con la fuerza y el alma de la música
que creaban esta colección de grandes bluseros, pero todos
esperábamos la llegada de Edelmiro, quien fuera ovacionado
incansablemente desde su aparición sobre el escenario.
Cuando presentaba a este increíble guitarrista, padre del
rock nacional, Bonzo contó que cuando tenía 15 años
lo escuchaba, maravillado, en "Almendra", y más
adelante en "Color humano", marcando su camino junto a
otras grandes bandas de esa época que cambiaron nuestra historia
musical.
Edelmiro se mostraba cómodo y feliz en este encuentro en
Rosario, y declaró que este es su retorno al país.
Juntos interpretaron clásicos como "Cosas rústicas",
"Mañana por la noche", "No pibe", "Despiértate
nena", y también temas de Bonzo Morelli.
La sensación que se generaba esa noche es difícil
de explicar.
El Sótano, reducto que genera un clima muy especial, oscuridad
y bruma, luces rojas, mesas con su infaltable botella de cerveza.
Y ahí, a dos metros de mi vaso, Edelmiro Molinari.
Alguna hechicera del blues realizó un conjuro para lograr
la conjunción de los más exquisitos músicos
en ese escenario.
Pero lo que más fascinaba era la comunicación entre
ellos.
Por momentos Bonzo creaba maravillas en su guitarra desde la oscuridad,
pero a la vez las luces iluminaban su cara, y por un instante fuimos
espectadores de su conversación secreta con Dios. Y luego
miraba a Edelmiro, regalándole su música, la cual
él recibía con alegría, como una ofrenda. Cuando
uno tocaba miraba los ojos del otro, como diciendo "¿Qué
te parece?". "Impresionante", parecía responder
el otro.
Quedé absorta por el lenguaje de la música, ese que
solo escuchan quienes están atentos, quienes solo observan
la palabra que se dibuja en cada gesto del músico.
Practicaron un cierre con "Rutas Argentinas" con las
voces de Gabriela Sinagra, Sandra Corizzo y Caburo. Pero el público
pidió más, y cerraron con "Otro en su lugar"
con duelos de guitarra entre Bonzo y Edelmiro que dejaban sin habla.
Nadie se levantaba de la mesa al terminar. Tal vez porque pedían
esperanzados "una más y no jodemos más",
o tal vez porque estarían aún aturdidos después
de este increíble recital. Dos generaciones de músicos
unidos sobre las tablas, creando una noche exquisita, sin un segundo
de desperdicio.
Y padres e hijos volvieron a sus casas, y tal vez disimularon el
parentesco, cada uno por distintas razones, pero sintiendo en el
fondo que algo más los unía.
Florencia Ruiz
floruiz75@hotmail.com
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